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Pálida victoria de la derecha sarkozysta, y fracaso relativo del FN en las regionales francesas | Carlos Siula

  • Carlos Siula

PARÍS, Francia.– El Frente Nacional (FN) de extrema derecha que dirige Marine Le Pen sufrió una enorme decepción, al no poder ganar ninguna de las 13 regiones francesas, mientras que el Partido Los Republicanos (LR) de Nicolas Sarkozy se impuso en siete, pero esas victorias tienen un alcance relativo porque en tres casos se lograron gracias al retiro de las listas de izquierda. El Partido Socialista (PS), a su vez, logró mantener el control de cinco regiones y –por primera vez en tres años y medio de Gobierno– logró un resultado reconfortante para el Gobierno de François Hollande.

El factor determinante de ese desenlace fue la enorme movilización del electorado en el balotaje del domingo. La participación, que fue de 58.7 por ciento contra 50.5 por ciento en la primera vuelta, fue en parte protagonizada por los electores del llamado arco republicano interesados en bloquear el acceso de la extrema derecha al poder de las regiones.

También tuvo una influencia determinante el retiro de listas socialistas en tres regiones. A ese fenómeno contribuyó la transferencia de votos ecologistas y de la extrema izquierda a favor de los candidatos anti-FN: 79 por ciento de los electores del Frente de Izquierda y 83 por ciento de los electores que habían votado al Partido Verde EELV el domingo pasado, se pronunciaron esta vez contra la extrema derecha, según una encuesta realizada a boca de urna por el Instituto Ipsos Sopra Steria.

El mapa de Francia presenta una clara división entre la izquierda socialista y la derecha LR. Pero ese panorama constituye un espejismo. Pese a no haber ganado ninguna región, el FN salió fortalecido de las urnas del balotaje, pues confirma su posición de primera fuerza política del país, obtuvo el mayor caudal de su historia (6.7 millones de votos) y el mejor porcentaje jamás alcanzado a nivel nacional (27.5 por ciento sobre 25.7 millones de votantes, es decir tres millones más que la semana pasada).

Sin derramar una sola lágrima por las derrotas sufridas en las regiones donde tenía la victoria al alcance de la mano, Marine Le Pen puso en marcha la dinámica para la elección presidencial y convocó a las “fuerzas patrióticas” a movilizarse detrás del movimiento Bleu Marine (Azul Marina) que promoverá su candidatura en 2017. La líder de extrema derecha se propone utilizar ese “frente patriótico” para congregar a sectores que rehúsan ingresar al FN, pero que se identifican con la línea del partido creado en 1972 por Jean-Marie Le Pen.

En la elección Norte Paso de Calais Picardía, que concentraba el mayor interés político de la elección por la presencia de Marine Le Pen, la líder de extrema derecha perdió frente a Xavier Bertrand, candidato LR, por 58.1 por ciento a 41.93 por ciento. Esos resultados muestran una ligera progresión del FN con respecto al 40.64 por ciento que había obtenido en la primera vuelta. El gran salto de Xavier Bertrand, que pasó de 24.97 por ciento a 58.1 por ciento, se explica por el importante aumento de la participación y el retiro de la lista socialista en ese tradicional bastión obrero de la izquierda.

En otro test crucial de la consulta, en la región Provenza Alpes Costa Azul (PACA), Christian Estrosi, del partido LR, infligió una categórica derrota a la gran esperanza frentista Marion Marechal Le Pen por 55.8 por ciento a 44.2 por ciento de los votos. Si bien la sobrina de Marine Le Pen mejoró en tres por ciento su caudal de la primera vuelta, no pudo resistir el efecto de la participación y, sobre todo, el traslado de votos del PS, los ecologistas y la extrema izquierda, que retiraron sus listas, apelaron a votar por Estrosi, hicieron campaña por su candidatura y hasta distribuyeron folletos. Ese fenómeno le aportó los 30 puntos que sumó en una semana para bloquear el triunfo de la extrema derecha.

Los socialistas, por su lado, sufrieron una severa derrota en la región Isla de Francia (París y sus suburbios), donde Claude Bartolone cayó en forma concluyente frente a Valérie Pécresse por 44 por ciento a 42 por ciento.

El ministro de Defensa, Jean-Yves Le Driand, cabeza de lista del PS en Bretaña, le dio una victoria brillante a su partido, que también ganó en Languedoc-Roussillon-Midi-Pirineos, Aquitania-Limousin-Poitou-Charente, Borgoña Franco Condado y Centro Valle del Loira.

En Córcega ganó una lista nacionalista dirigida por Gilles Simeoni que no identifica con ningún gran partido nacional.

La pálida victoria de la derecha no impidió que los grandes dirigentes nacionales empezaran a afilar sus cuchillos para los ajustes de cuentas que comenzarán esta misma semana.

Sarkozy evitó una catástrofe, pero ese resultado aparece relativizado por las transferencias de voto de la izquierda que él mismo había criticado. De las siete regiones ganadas, tres se lograron gracias al apoyo de los votos del Frente Republicano, una se debió al prestigio del centrista Hervé Morin, que encabezó la lista unitaria de la derecha, y otra fue ganada por Valérie Pécresse, que cuestiona el liderazgo de Sarkozy.

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