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Panorama electoral 2018 (VII)

  • Joaquín Narro Lobo

JOAQUÍN R. NARRO LOBO
En menos de cuatro semanas tendremos una clara idea de qué partido se hizo con el triunfo en las elecciones estatales en Coahuila, Estado de México, Nayarit y Veracruz. En la entidad norteña se avizora una cerrada disputa entre los candidatos del PRI, Miguel Ángel Riquelme, y de Acción Nacional, Guillermo Anaya. Por lo que hace al Estado de México, la lucha pareciera cerrarse cada vez más entre Delfina Gómez, de Morena, y Alfredo del Mazo, candidato tricolor.

En lo concerniente a Nayarit, las preferencias las encabeza Antonio Echevarría, candidato de la coalición PAN-PRD-PT-PRS, aunque comienza a cerrar distancias Manuel Cota, del PRI. Finalmente, en las elecciones municipales en Veracruz pareciera que el resultado será a tercios entre PAN, PRI y Morena, en ese orden.

Sin embargo, esta columna no es ni pretende ser un oráculo electoral. Los resultados los definirán los electores a partir de las propuestas e historias de quienes aspiran a convertirse en gobernantes y tras una evaluación a los gobiernos actuales. Lo relevante, cuando menos para este columnista, es el análisis que pueda hacerse de los distintos panoramas que para los distintos partidos políticos puedan presentarse a partir de tal o cual resultados. De igual forma, y aunque resulta un lugar común, los resultados que se obtengan en el Estado de México serán definitorios en la estrategia que cada uno de los partidos políticos comiencen a trazar rumbo a las elecciones de 2018.

En el caso de Acción Nacional, es fundamental ser mayoría en Veracruz y alzarse con un triunfo en alguna de las gubernaturas, preferentemente en el Estado de México o Coahuila. De ganar Nayarit, el sabor de boca será agridulce, ya que el candidato aliancista pesa por sí mismo y su cercanía es mayor al PRD que al partido albiazul. De no ganar la mayoría de las alcaldías veracruzanas y cuando menos el Estado de México o Coahuila, los resultados podrán considerarse poco halagüeños para Acción Nacional. Si el triunfo es en territorio mexiquense, los bonos de Ricardo Anaya, presidente de este partido, crecerán rumbo a la designación del abanderado presidencial. Si, por el otro lado, el triunfo es en Coahuila, Margarita Zavala tendrá entre los gobernadores panistas un aliado más.

Para el Revolucionario Institucional, lo vital está en conservar el Estado de México y alguno de las otras dos gubernaturas, así como no desplomarse en el control de alcaldías veracruzanas. Rumbo a su Asamblea Nacional en el mes de agosto y la posible designación de su candidato presidencial, el PRI tiene la tarea de mostrarse como un partido que aún sabe cómo ganar elecciones y que es capaz de mostrar perfiles de candidatos distintos a quienes han gobernado y han concluido sus gestiones con fuertes señalamientos de corrupción. El ganador o perdedor a partir de los resultados será directamente el presidente de la República, quien tras estas elecciones definirá el papel que jugará en la designación del candidato presidencial.

En nuestra próxima entrega concluiremos el panorama que los resultados electorales puedan plantear tanto para el PRD como para Morena, así como la relevancia, para todos, de obtener el mejor resultado posible en el Estado de México.
joaquin.narro@gmail.com

@JoaquinNarro