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Para comunicarse todos con todos

  • Cómo dijo: Ricardo Espinosa

iuj homoj estas denaske liberaj kaj egalaj la digno kaj rajtoj…” ¿Cómo dijo? exclamará usted al oír o al leer este enunciado. Tal vez diga como digo yo con respecto al idioma japonés: lo oigo muy bien, aunque no le entiendo ni M.

Al dr. polaco Lázaro Ludovico Zamenhoff le tomó 10 años realizar su sueño. Bueno, en realidad, él puso todo para la realización de ese sueño, pero murió y el proyecto se quedó a medias. ¿Y qué fue lo que soñó Zamenhoff? Pues crear un idioma universal que se hablara en todo el mundo para que nos pudiéramos entender todos los habitantes de este planeta, con gran facilidad.

La frase con la que se inicia este comentario está en ese idioma (lo sospeché desde un principio) y significa: Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y en derechos.

Tenía tantas esperanzas el oftalmólogo polaco en que su idea funcionara, que firmaba sus trabajos con el pseudónimo de Doktoro Esperanto que precisamente en esperanto significa Doctor Esperanzado y lo tomó tan a pecho, que el nombrecito que él usó para identificarse como persona, se lo heredó al idioma mismo.

En realidad, el esperanto no pretende desplazar a las lenguas étnicas sino que está diseñado para servir como idioma auxiliar, como segunda lengua después de la lengua natal. La mayor parte de su vocabulario está formado por raíces de diversas lenguas modernas y también del latín y el griego.

La gramática del esperanto se concreta a 16 reglas que no tienen excepción alguna y su alfabeto es fonético, o sea que a cada sonido corresponde una sola letra y viceversa. Aquí no hay ese problema que tenemos cuando queremos aprender inglés de que las letras tienen varios sonidos y generalmente las palabras se escriben de una manera y se pronuncian de otra.

¿Y de veras nadie nadie habla el esperanto? Bueno, pues tanto como nadie, nadie, no. Se calcula que hay entre 100 mil y dos millones de personas que lo hablan, pero de ahí a poder decir que es un idioma universal, pues hay una gran distancia. Porque además de lo difícil que resulta que toda la humanidad se decida a aprenderlo, el esperanto ha sufrido persecuciones, principalmente de carácter político.

Adolfo Hitler en su libro “Mi Lucha” acusa al esperanto de ser un instrumento de los judíos para dominar al mundo. José Stalin lo denunció argumentando que el esperanto era “lengua de espías” mientras que en Estados Unidos, algunos rabiosos anticomunistas decían que “saber esperanto era una forma de demostrar simpatía hacia el comunismo.

Mientras tanto, el sueño del Doktoro Zamenhoff ahí está y ahí seguirá estando, ostentando el pomposo título de “idioma universal”, pero siendo, en la realidad, nada más que una “curiosa curiosidad” idiomática. Y aquí le digo “gis la revido”, que quiere decir “hasta la vista” en esperanto.

Consultorio Verbal

Comodijo2@hotmail.com 

PREGUNTA DEL PÚBLICO: Carmen Marmolejo Alvarez de Ensenada, B.C. pregunta ¿Es correcto decir “se extiende el presente certificado que ampara cincuenta y uno asignaturas de un total de cincuenta y uno” o debe decir “que ampara cincuenta y un asignaturas de cincuenta y uno”?

RESPUESTA: Un, primer y tercer son adjetivos exclusivamente masculinos. Entonces es erróneo decir “la primer semana”, o como en este caso “cincuenta y un asignaturas”. Lo correcto es “cincuenta y una asignaturas”.

AHORA PREGUNTO: En un libro me encontré la frase: ése es un principio decimonónico. Eso significa que es un principio

a.- Embustero

b.- Aristocrático

c.- Anticuado

d.- Justo

RESPUESTA c.- Lo decimonónico es lo que pertenece al siglo XIX. Se usa en sentido figurado para designar algo anticuado o pasado de moda.

Letrero en la defensa trasera de un coche: ¡Cuidado! Mantén tu distancia: hice trampa en la prueba de manejo. ¿Cómo dijo? Hasta mañana.