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¿Para qué sirven los detalles? / Federico Ling Sanz Cerrada

  • Federico Ling Sanz

Dice el dicho popular que “el diablo está en los detalles”, y creo que tiene razón. Para ponerlo en positivo, Miguel Ángel, autor italiano de numerosas piezas de arte –según dicen los relatos–  afirmaba que “la perfección está en los detalles”. Y es cierto también. Ambas cosas son las dos caras de la misma moneda. Si uno observa de cerca la escultura en mármol de “La Piedad” o “El Moisés”, verá que la mano delinea los pliegues de la piel, en la que sobresalen las venas y las pequeñas cavidades musculares. ¿Cómo hace un maestro una escultura de ese calado? Con detalles. Muchos, muchos detalles. Y cada detalle tiene que estar bien hecho, perfecto diríamos, para que la obra final, el resultado último sea entonces perfecto. Luego entonces, la perfección está en los detalles.

Todos sabemos que las víctimas de un accidente aéreo tienen muy pocas oportunidades de sobrevivir. La catástrofe entonces. O bien, si un arquitecto o un ingeniero deciden construir una casa con cimientos mal hechos, pues el derrumbe sería inevitable. Bueno, hasta los salmos en la Biblia hablan de construir sobre roca y no sobre arena, porque las primeras serán las construcciones que permanezcan. Y parece una mala broma o un juego de mal gusto, porque es exactamente lo que sucedió en la Ciudad de México, en Santa Fe, donde un cerro sufrió un deslave, y junto con él, pone en peligro a los habitantes que decidieron comprar un condominio en un edificio en la zona. ¿Es un edificio bonito? Sí. Y muy caro, donde solamente unos cuantos pueden comprar inmuebles de esa naturaleza. ¿Qué pasó con la pequeña casa que se cayó junto con el deslave? ¿Dónde están esas personas? Parece no importarle a nadie.

¿Cuál es el resultado? El patrimonio y la vida de muchos que se ha puesto en peligro ahora. Cuando la falla en los detalles tiene que ver con la negligencia, las cosas van mal. Pero si además de negligencia hay corrupción, entonces las cosas van peor.

Si queremos que el país se transforme tenemos que empezar por los detalles; aunque parezca un cliché. La importancia de los detalles está en el día a día y en las pequeñas cosas que se concatenan una a otra, para dar lugar a los resultados que todos vemos. Ser negligente en los detalles nunca ha dado buenos resultados, y ahora además pone en riesgo la vida de las personas, pues coloca en una situación de inseguridad a quienes siguen viviendo en ese cerro en Santa Fe. Lo peor de todo es que ante una situación tan grave como la que estamos presenciando, seguramente no habrá culpables y no habrá a quien responsabilizar por estas acciones tan
desafortunadas.

Quizá otra manera de empezar a cambiar las cosas es cuando asignamos responsabilidad a las personas por sus actos. Mientras tanto, México está tan preocupado en los grandes problemas nacionales, y tan olvidado de todos esos detalles que, como en Santa Fe, “nos tienen al borde del derrumbe”.
www.federicoling.com y @fedeling

*Maestro en Análisis Político y Medios de Información.