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Paradigma Económico

  • Jorge Sánchez Tello

  • Jorge Sánchez Tello
  • Inseguridad

 

En México tenemos mucho que transformar, no todo es culpa de la volatilidad internacional, elecciones en Estados Unidos y demás factores que en ocasiones nos distraen de temas fundamentales que ocurren en nuestro país, uno de ellos es la inseguridad.

El miedo al crimen y a la violencia en México sigue igual o en algunas zonas de ha incrementado, impacta de forma negativa nuestras rutinas, desincentivando o limitando la realización de actividades que deberíamos poder hacer libremente. También impacta nuestra libertad de movernos entre espacios.

Dicen que lo que no se mide no se puede cambiar y para tratar de comprender un poco cómo se encuentra la inseguridad en México. La serie estadística Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) que lleva a cabo el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Como bien define el INEGI “La ENVIPE permite hacer estimaciones estadísticas sobre la victimización que afecta de manera directa a las personas y a los hogares en los delitos de robo total de vehículo; robo parcial de vehículo; robo en casa habitación; robo o asalto en calle o transporte público; robo en forma distinta a las anteriores (como carterismo, allanamientos con robo en patio o cochera, abigeato); fraude; extorsión; amenazas verbales; lesiones y otros delitos distintos a los anteriores (como secuestros y delitos sexuales).”

Unos datos interesantes de la encuesta: estiman 23.3 millones de víctimas de 18 años y más, cifra equivalente a las estimadas para 2013 y 2014. Es decir, no hemos mejorado ni empeorado. Sin embargo, la tasa de incidencia delictiva por cada cien mil habitantes en 2015 fue de 35 mil 497, cifra estadísticamente menor a la estimada en 2014 que fue de 41 mil 655 y en 2013 que fue de 41 mil 563 señala el INEGI.

Además señalan que “después del robo o asalto en la calle o transporte público, la extorsión sigue siendo el segundo delito más frecuente pues representa 24.2 por ciento del total de los delitos ocurridos durante 2015”.

Para el INEGI la cifra negra, es el nivel de delitos no denunciados fue de 93.7 por ciento a nivel nacional durante 2015, mientras que en 2014 fue de 92.8 por ciento. Una cifra muy alta y seguramente si más personas hicieran denuncia los datos reflejarían una realidad mucho más complicada de la ya señala.

De acuerdo a los resultados de la encuesta “estima que los principales motivos que llevan a la población víctima de un delito a no denunciar son circunstancias atribuibles a la autoridad, tales como considerar la denuncia como pérdida de tiempo con 33 por ciento y la desconfianza en la autoridad con 16.6 por ciento”.

Por lo tanto, los resultados del análisis estadístico mostraron que los determinantes que incrementaron significativamente la sensación de inseguridad de forma independiente y en ambos ámbitos espaciales, es decir, en el país en su conjunto. La encuesta del INEGI arroja datos muy interesantes, pero los delitos como narcotráfico, delincuencia organizada y la trata de personas, entre otros en este tipo de categoría, no son susceptibles de medirse en una encuesta de victimización.

Sin embargo, muchos de los temas de inseguridad que vive nuestro país son provocados por el crimen organizado y será necesario plantear un PACTO por la PAZ donde participen todos los partidos políticos, empresarios, ciudadanos y nuestras fuerzas armadas para poder combatir a la corrupción y la inseguridad que tanto nos agobia.

Crear un Estado de Derecho y combatir la inseguridad y corrupción son los grandes pendientes.
* Economista e investigador asociado de la FUNDEF

www.fundef.org.mx

jorge.sanchez@itam.mx      Twitter: @jorgeteilus