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Paradigma Económico

  • Jorge Sánchez Tello

  • Jorge Sánchez Tello
  • 4 años

Se cumplen cuatro años de esta administración y ha sido un año bastante complejo tanto en lo internacional como en lo interno. A cuatro años hay que reconocer que se han hecho importantes transformaciones como la Reforma Energética y la de Telecomunicaciones pero también existen pendientes o retrocesos y es importante analizarlos brevemente.

La Reforma Energética ha tenido un escenario complicado en su implementación a partir de la caída de los precios del petróleo. Sin embargo, es una de las grandes transformaciones que tendrá un impacto positivo en nuestra economía en los próximos años, si bien es una reforma que se debió de haber hecho hace veinte años, todavía podemos tener algo positivo.

La Reforma en Telecomunicaciones ha permitido tener mejores precios competitivos a nivel internacional, solamente hace falta mejorar la calidad porque los servicios de instalaciones y llamadas caídas es frecuente. Además, es necesario que continúe el crecimiento de la banda ancha en nuestro país para que más personas puedan tener acceso.

A pesar de estos logros, la Reforma Educativa ha tenido sus complicaciones en su implementación y debería de ser la más importante porque lo más valioso que tenemos las personas es la formación y educación. Si esta reforma no tiene éxito, dificilmente las Reformas lo tendrán. Existe una gran carencia de técnicos especializados en materia energética y es urgente mejorar las habilidades en matemáticas y lectura en los niños y jóvenes.

Lo que realmente me preocupa son las  Finanzas Públicas, existe el falso mensaje de que son sanas cuando no es cierto. Si bien, es cierto que el nivel de endeudamiento comenzó en el sexenio pasado, este Gobierno lo ha continuado y aumentado de forma dramática para alcanzar niveles del 50 por ciento del PIB para este año y como hemos señalado en diversos estudios en la Fundación de Estudios Financieros (Fundef) de continuar esta tendencia puede poner en peligro la estabilidad económica en los próximos años.

Esta estabilidad comienza a debilitarse, el impacto se ha visto en el Tipo de Cambio. Si bien, durante el año existieron eventos internacionales que provocaron que el peso se deprecie como el Brexit, Petróleo y Trump, el mayor impacto se debió al manejo en las Finanzas Públicas porque la Secretaría de Hacienda y Crédito Público junto con el Congreso, no han mandado una señal clara de que se va a regresar a la ortodoxia en las finanzas públicas, y la credibilidad en este tema pone en entredicho el discurso de que tenemos estabilidad macroeconómica.

La depreciación del peso está provocando presiones en la inflación, la que tienen los productores es cercana al 7 por ciento y esto va a ocasionar que tarde o temprano suba la inflación de las personas. Sin embargo, no hay que alarmarase que seguiremos en el rango del 3-4 por ciento y muy lejos de la crisis que tiene Venezuela con inflación de más del 800 por ciento pero no se debe de perder la ortodoxia en este tema y por esta razón es necesario que de forma urgente se nombre el reemplazo de Carstens para no poner más nerviosos a los mercados financieros.

El otro tema que queda pendiente para este año es mandar un claro mensaje contra la corrupción y sobre todo, en el diseño de instituciones que tengan un claro compromiso en la aplicación de la Ley. Para que una economía de mercado funcione, se necesitan leyes, no sobrerregulación, que permitan a las personas crear e innovar pero México está lejos de este tema.

Problemas e incertidumbre internacional siempre existirán pero nos toca como país hacernos cargo de nuestro propio destino. México está a tiempo de evitar una crisis.
*Economista e investigador asociado de la Fundef.

www.fundef.org.mx        jorge.sanchez@itam.mx

Twitter: @jorgeteilus