imagotipo

París será siempre París / Snob / Óscar Valdemar

  • Snob: Oscar Valdemar

Ha pasado ya poco más de un mes desde aquel terrible viernes 13 en Paris, cuyas calles se llenaron de pánico y el mundo se estremeció al saber los actos violentos que sucedían en la “Ciudad luz”. Para mí, como francófilo y especialmente amante de Paris, fue un suceso muy doloroso, por toda la gente amada que tengo allá y también precisamente porque recién volvía de mi viaje anual a Francia. Posterior a ello, el suceso tomo mucha fuerza en redes sociales, Facebook lanzó un diseño especial para las fotos de perfil de sus usuarios con la bandera gala y miles de personas cambiaron ipso facto a ella como muestra de apoyo a Francia. Por otro lado, un gran número de personas se abalanzaron a la yugular para criticar dicho apoyo y dar a conocer que también Francia actuaba de manera violenta en contra de Siria, y que los medios de comunicación no hacían cobertura de ello. La violencia en ningún caso es justificable, la muerte de seres humanos, por más malévolos que parecieran, es reprochable; sin embargo, fue gracias a tal suceso en Francia y al amor que muchos tenemos a su cultura que conocimos también esa parte oscura en Siria, lo cual nos muestra un fenómeno de comunicación muy interesante también, una lectura entre líneas, quizá un plan maquiavélicamente trazado. En una edición anterior, mientras les contaba acerca del otoño en París, compartí acerca de la inundación china en la ciudad, hice hincapié en ellos porque han llegado a las esferas más altas de Francia; los árabes en París han sido cosa normal desde hace mucho tiempo puesto que Francia invadió esa región del mundo, como Marruecos. Pero si se notaba ya un halo de desencanto en la ciudad, lo adjudiqué al cambio de estación puesto que aunque a muchos la entrada al otoño e invierno nos parece bellísima, a muchas otras personas les sienta fatal, hay incluso estudios que demuestran que en Europa el número de suicidios aumenta en esta temporada. Pero no quiero continuar con lo fatalista, sino que el motivo de ésta edición es para recordar que a pesar de todo lo sucedido, París será siempre París. Hablo de esto debido a que mucho de mis amigos amantes de la capital francesa recientemente han cambiado de parecer y ya no están tan encantados. Es comprensible, puesto que la ciudad ha evolucionado de una forma muy estrepitosa, ha llegado gente de todo el mundo, sobre todo, gente de los países invadidos por Francia y no precisamente las personas más cultas o que conocen la historia de París. Y es que es la francesa, una de las culturas más destacadas del orbe. Si, por sus batallas, porque fue a través de esa explosión que sus raíces se extendieron hacia todo el mundo, como es mi caso y la “Bataille de Camerone” en Veracruz en el año de 1863 cuando la Legión Extranjera Francesa decidió invadir México. Una batalla que cohesionó a las dos culturas enriqueciéndolas sobremanera. Mi tía abuela, Isabel, la única que sobrevive de trece hermanos en Camarón a sus 95 años nos compartió recientemente a la familia su preocupación por el olvido de las tradiciones y sobre todo, de nuestro árbol genealógico, no es que nos sintamos franceses, si eso fuera, ya, por lo menos yo, me hubiera mudado a Paris desde hace mucho; se trata de una dualidad, un mestizaje. Ese del que les he hablado, que dio nacimiento a la sociedad mexicana de hoy: con un poco de esto, con un poco de aquello. Cada quien y de acuerdo a su personalidad manifiesta cierta afinidad hacia una u otra cultura de manera natural. De mi familia, en Camarón, donde existía ya una comunidad vasco-francesa, al momento de la batalla perdida por Francia en aquel lugar de Veracruz, se fusionó y nacimos muchos de los habitantes que posteriormente rodamos por todo el mundo, recordando nuestras conexiones. Es quizá de ahí que proviene mi francofilia ¡No lo sé! Lo que sí sé es que cada encuentro con Francia es siempre sorpresivo y una celebración, como me ocurrió al volver de Paris este año. Justo el día que llegué tuve la magnífica oportunidad de conocer a Rodolphe de
Lapeyrouse y Gina Estrada, con quienes tuve a bien de compartir una magnífica plática y comida, pero sobre todo, de disfrutar de una buena copa de cognac, no cualquier cognac sino una copa de Louis XIII. Seguramente muchos de ustedes han probado este delicioso tesoro francés y si no ¡Ya es tiempo! Por más de un siglo, Louis XII ha sido sinónimo de brillantez y perfección en todo el mundo. Originario de los viñedos más exclusivos en la Grande Champagne, excepcional región de Cognac gracias a sus tierras calizas. Se produjo por primera vez en 1874 empezando a viajar alrededor del mundo y convirtiéndose en el Cognac, de Reyes y en el Rey de los cognacs. Es el reflejo de la más antigua y fina visión familiar sobre los cognacs: el resultado de una mágica combinación de arte, paciencia y gran conocimiento. Cuatro generaciones de maestros de bodega han sido testigos a través de más de 100 años de añejamiento. Louis XIII es insuperable en sus armonías, elegancia y gran sabor, cuya calidad y persistencia es medida en horas, no en minutos. Cada sorbo es más que simplemente una fiesta en el paladar por el sabor, o una celebración a la vista y el olfato por su color y aroma, se trata de un recorrido y oda a la historia de Francia. Muy valioso el trabajo que realiza Rodolphe en México, donde desde hace cuatro años estableció su residencia. Nada mejor para celebrar estas fiestas y recordar las glorias de Francia que con una copa de Louis XVII en mano con los amigos, símbolo de sofisticación, fraternidad y amor por la vida. Como les decía, ha pasado ya más de un mes desde los ataques en París, no es la primera ocasión en la que la ciudad es escenario de tragedias, y quizá tampoco será la última; lo que sí, es que son más las historias de amor, belleza, milagros y sueños realizados las que inundan sus calles, los que la reavivan siempre, aunque en algún momento haya que guardar silencio para posteriormente levantarse iluminada como la “Gran dama de hierro” para cantar al mundo amorosamente que “Paris sera toujours Paris”.