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¿Qué pasará con los cuatro senadores panistas?

  • Juan Antonio García Villa

Juan Antonio Garcíavilla

Contrario a lo que se suponía, el pasado 15 de junio el Senado no aprobó establecer como legalmente exigible a los funcionarios públicos, la publicación de sus tres declaraciones: patrimonial, fiscal y de intereses. La suposición se basaba en el hecho de que tal propuesta era apoyada por los grupos parlamentarios del PAN, PRD y PT, que en la llamada Cámara Alta forman mayoría de senadores.

Sin embargo, tal propuesta fue desechada por el bloque de senadores oficialistas (PRI, PVEM y Panal) que alcanzó a sumar 59 votos contra 51 de los primeros ¿Qué fue lo que pasó?

Lo que sucedió fue que 13 senadores de los citados grupos favorables a la propuesta de máxima publicidad de la triple declaración, a la hora de votar simplemente no votaron, doce porque no lo hicieron y una senadora por haber votado en abstención. Por grupos parlamentarios, esos senadores son: cuatro del PAN, tres del PRD y siete del PT, que de haber votado como se presumía que lo harían el resultado habría sido 65 votos contra 59 del bloque oficialista.

Hay aquí algo raro, por inexplicable. Inexplicable al menos hasta ahora en los casos de los cuatro senadores del PAN y los tres del PRD. De los siete del PT la cosa está más que clara, pues la especiosa explicación dada por el senador Barttlet, que es todo un insulto a la inteligencia, que cree que todo el mundo es bobo, pone de manifiesto que hubo componenda de por medio. Y punto.

El Partido Acción Nacional no puede dejar pasar así, nada más, la conducta omisa de sus cuatro senadores, dos hombres y dos mujeres. Debe exigirles una explicación y verificar que ésta sea lógica, congruente, verídica y que razonablemente justifique su conducta gravemente omisa. Y ya que haya sucedido, presentarla a las instancias internas y a la opinión pública. Caso contrario, incurrirán esos legisladores en nueva omisión y el asunto deberá ser turnado al recién formado órgano interno anticorrupción.

Extraoficialmente, porque ha sido a través de la prensa, se ha dicho que uno de los senadores panistas tuvo necesidad de salir con urgencia del recinto legislativo para atender un asunto personal, y que el otro se sintió enfermo.

De haber sucedido como se dice, debieron haber sido causas sumamente graves como para justificar una omisión tan políticamente delicada y grave. Sin embargo, no deja de llamar la atención que situaciones así de urgentes y graves no suelen presentarse entre los legisladores priístas. Qué extraño.

Hace seis décadas, John F. Kennedy, quien luego llegaría a ser presidente de EU, ganó el Premio Putlizer con un libro que escribió cuyo título al español se tradujo como Perfiles de Coraje, otra edición lo tituló Perfiles de Valor. En este libro Kennedy narra, tomadas de casos reales de congresistas de su país, la historia de ocho senadores que a veces moribundos, o agobiados por problemas personales o familiares muy serios, o superando presiones políticas muy fuertes, acudieron sin embargo a las sesiones legislativas a emitir su voto, cuando se decidieron cuestiones trascendentes para la vida de su país. Qué lástima que experiencias similares no podamos tener aquí.