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Pasión por las balas

  • Pedro Peñaloza

“Vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor, mientras la violencia se practica a plena luz del día”

John Lennon

  • Pedro Peñaloza

1. El Ejército: entre la obediencia y la sumisión. El secretario de la Defensa, Salvador Cienfuegos, juega con fuego. Expliquémonos: el general emite un discurso aparentemente sensato y hasta reflexivo, sin embargo, se enreda y cae de bruces; acepta que las Fuerzas Armadas “no fueron educadas para detener delincuentes”, eso se sabe, entonces, ¿por qué razón exigen “regulación legal” a su permanencia en las calles? Es evidente, que los militares necesitan márgenes de actuación que les permitan actuar sin taxativas, ya que la Sedena es la institución que ha recibido en los últimos 10 años el mayor número de recomendaciones hechas por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH). En efecto, estamos en presencia de la constatación de que las Fuerzas Castrenses no tienen la preparación ni la destreza para combatir a la criminalidad sin violentar los derechos humanos, esa es la aberración que subyace en la legalización de su presencia.

2. Legisladores/bomberos. Los partidos mayoritarios se han convertido en simples piezas de ajedrez para reafirmar una “guerra” suicida que únicamente ha sangrado a las finanzas públicas, las cifras son demoledoras. En la última década se han destinado 1.8 billones de pesos en el gasto público en las funciones de justicia, seguridad nacional, asuntos de orden público y seguridad interior. Los saldos son desastrosos, creció la violencia, se atomizaron los cárteles, aumentaron los homicidios, como las cifras lo corroboran: las bajas civiles, en la administración de Calderón, fueron 104 mil 794; con Peña Nieto, igualmente en cifras acumuladas, ascienden a 69 mil 854, dando un total, sumando los dos Gobiernos, de 174 mil 652 (“Reforma”, Forma y Fondo. 11/12/16:13). Asimismo, el número de desaparecidos, como resultado de esta declaratoria bélica, según diversas ONGs asciende entre 30 mil y 50 mil las personas que se desconoce su paradero; por su parte, el Gobierno solo reconoce 29 mil de ellas. ¿Con esos resultados se pretende legalizar la permanencia militar?

3. Confusiones y tonterías. Está claro que la clase política dominante no tiene ninguna propuesta de carácter integral para enfrentar la fenomenología de la delincuencia organizada, en especial al narcotráfico. El PAN fracasó y ahora el peñismo ha reproducido las ecuaciones simplistas del calderonismo, manteniendo al país en un callejón sin salida.

La histeria de los empresarios, ante el amago de Cienfuegos para regresar a las Fuerzas Armadas a los cuarteles cumplió muy bien con el script de libreto armado en Los Pinos. ¿Alguien cree que el secretario de la Defensa lo hizo “motu proprio”?

Asimismo, tengamos presente que las burguesías no tienen preocupación por lo que pase “al ciudadano de a pie”, lo verdaderamente importante para éstas es que fluyan los capitales y se garantice su ganancia, no más.

Algunos ingenuos e ignorantes tratan de justificar el nuevo ordenamiento militar con la peregrina idea de que la actuación de las Fuerzas Castristas estaría regulada por el Ministerio Público (MP) ¿Se imaginan al general Cienfuegos, al titular de Marina o a los jefes de las Zonas Militares subordinarse a un MP federal?

Epílogo. Así las cosas, nuestro horizonte no puede ser más angustiante: la crisis económica llegó para quedarse, el deterioro de los niveles de consumo de las capas proletarias y pequeñoburguesas proletarizadas, la ausencia de oportunidades para los segmentos juveniles egresados de las universidades y sin estudios; a ello súmese un régimen militarizado y restrictivo de garantías, el coctel es ominoso.
pedropenaloza@yahoo.com

Twitter: @pedro_penaloz