imagotipo

Los Obstáculos

  • Pasos de Diamantina: Lorena Avelar

  • Lorena Avelar

Llega la tarde noctámbula casi borracha de cansancio, siento su dolor y sus heridas que riegan horas de fastidio y tedio, seco sus lágrimas de nubes blancas, opalinas, repletas de misterio. Se viste de crestas para terminar rompiéndose en la fina nebulosa, que vomita la tristeza para liberarse de su disfunción.

Los obstáculos son muchos, las heridas inmensas, inundan el corazón de tertulias de dolor, cicatrices que quedan al terminar esta oración. Nada es absurdo, casi nada, solo hay tropiezos, obstáculos en cada paso de esta cuesta empinada. Sigo el mapa, no me detengo, sigo el camino, la pista, como detective, cardiólogo y pirata. Sigo mis huellas, busco mis pasos y, derribo cualquier oceánica muralla. Cruzo el mar, vuelo con alas blancas, hasta llegar al límite estelar de la última galaxia.

Los obstáculos, se convierten en bálsamo, para curar las heridas, una sanación que llora, que gime y que revienta el círculo de espera, es un momento que duele, pero está próximo el encuentro de las estrellas. La verdad es eterna y toda vanidad se anula al saltar, se inhiben las querellas, los últimos estorbos, ya casi se llega a la torré, a la cima, a la cúpula lunar; se lavan los estigmas, para que no haya retorno, ni huida, ni venida, ni marcas que descifren el mapa del círculo polar.

Los obstáculos son muchos, pero nada, ni nadie, es suficiente para parar el rayo de luz, que con Pasos de diamantina comenzó a despuntar, en esta noche de largas esperas, días de melancolía, horas de eterna agonía, vida de piedra angular.