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Pensamiento, acción, reacción / Cuidémonos / Hazael Ruiz Ortega

  • Hazael Ruíz Ortega

¿De dónde proceden las acciones diarias, importantes o no para nuestra sobrevivencia y reproducción, en nuestra interacción con el entorno? Son variados los mecanismos biológicos, físicos, y psicológicos que activan la multiplicidad de acciones que a cada momento y cotidianamente realizamos. Estas acciones van de las plenamente conscientes hasta las más simples y mecánicas. ¿En qué proporción se dan ellas? Según vemos: en la sociedad parecieran abundar las acciones mecánicas e inconscientes, alienadas y sin sentido. Por ejemplo, fumar, comprar cosas que no necesitamos, endeudarnos fuera de nuestras posibilidades adquisitivas.

Traigamos a la mente recientes sucesos de dos personas de rutas trágicas que partieron de pensamientos equivocados y que no encontraron o no acudieron a tiempo a la ayuda pertinente.

1. Vive para contarlo y para reflexionar de sus decisiones: un ex jugador de la Asociación Nacional de Baloncesto (NBA), con infancia y hogar disfuncional, amistades adictas y con una ruta personal del uso de drogas y estupefacientes vivió momentos no deseados bajo los efectos y uso de estimulante combinado con el alcohol. Sus consecuencias: obtuvo el “premio” de hospitalización y terapia intensiva con respiración artificial.

Un experto analizó el caso y subrayó la importancia de “encender una luz de alarma, un dispositivo que nos avise que entra en nuestra mente un pensamiento que no nos conviene, inadecuado, perjudicial para nosotros (…) en cuanto seamos avisados, localizarlo, reconocerlo y desecharlo”.

2. Decisiones fatales y sin retorno: atrapado en una terrible depresión, un abogado tomó la decisión de terminar con la vida de su esposa, hijos menores de edad y su propia vida. El escrito que explicaba tan tremenda decisión fue el agobio de grandes deudas. La noticia ocasionó en redes sociales comentarios que no se dejaron esperar y fueron intensos y diferentes. Nos quedamos con el que se refiere a una perspectiva de la prevención: “(…) no es que estés derrotado o acabado, la vida te ofrece una oportunidad de empezar desde cero otra vez, lo malo es esa maldita enfermedad llamada depresión sin ayuda es fatal, que malo que le arrancara la vida a sus (…), cuidado con la depresión que ya es un problema de salud en muchos países”.

En esta columna se reflexiona en las fuerzas, retos, oportunidades y amenazas de la condición humana. Por ejemplo, que en una relación de pareja, una de las aspiraciones respecto a los hijos, es que se superen. Observamos que existen excepciones, en que en el comportamiento no ubica su principio en una causa o factor influyente aislado y que cada factor pudiera actuar como desencadenante con la interrelación multifactorial que concurren a estimular o impulsar las acciones. Desde una mirada comunitaria surge la importancia de los medios pertinentes para que en esos momentos de crisis se pueda acudir a ellos.

Se puede, los tenemos, es tema de coordinarnos para obtener mejores finales alternativos. Los componentes y actores principales: el personal, el familiar e institucional (ya sea en la iniciativa privada), el social –que incluye el importante valor de las organizaciones sin fines de lucro y de los medios de comunicación, entre otros- y por supuesto del gubernamental en sus ámbitos legislativo, ejecutivo y judicial.

Sin duda alguna, el cariño y los aplausos se ganan, y por ello desde nuestra sociedad y para el bienestar de las personas, debemos trabajar con voluntad y compromiso día con día para un cambio deseado y esperado en la reconstrucción del tejido social en nuestro país.
hazael.ruiz@hotmail.com