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Pepe Calzada fue tajante

  • José Luis Camacho

“Pugnaremos por realizar un periodo extraordinario durante la segunda mitad del mes de junio, para discutir la minuta del Senado sobre mando mixto policial de los estados y el dictamen de Ley de Seguridad Interior”.

Dr. César Camacho, coordinador del PRI en San Lázaro

 

En Estados Unidos, el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) es un acuerdo legislativo-ejecutivo, ya que fue negociado por el Poder Ejecutivo y aprobado posteriormente por mayoría absoluta del Capitolio, por lo que si bien, en el exterior es considerado como tratado, en el orden interno tiene una jerarquía distinta al no haberse celebrado como lo dicta el artículo 2 de su Constitución.

Ello es importante debido a que el proceso de renegociación que dio inicio el 18 de mayo pasado no se encuentra contemplado en el TLCAN, sino en la normatividad estadounidense, específicamente el TradeAct de 1974 que faculta al presidente para llevar a cabo la renegociación de un acuerdo comercial.

Necesario resulta destacar que una vez que cada una de las partes negociadoras esté de acuerdo con los ajustes realizados al texto del tratado, éste deberá ser de nueva cuenta aprobado por sendos congresos federales, ya que recordemos que en el caso de México nuestra Constitución otorga al Senado de la República la facultad para aprobar no solo los tratados que el Presidente de la República negocie, sino también sus enmiendas y reservas.

De igual forma, los congresistas estadounidenses deberán aprobar los cambios realizados y reformar la Ley de Implementación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Condiciones que serán de suma importancia para limitar cualquier exceso por parte del presidente de ese país.

En este contexto de extrema complejidad, el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto reaccionó de manera inmediata ante un acontecimiento que ya esperaba y al unísono de “estamos listos para negociar”, los secretarios de Gobernación y Relaciones Exteriores, Miguel Ángel Osorio Chong y Luis Videgaray Caso, se dieron cita en Washington el mismo día del aviso de renegociación, en un hecho de gran significado y sentido político.

Uno de los sectores de mayor sensibilidad para los mexicanos en este proceso será el agrícola, pues el campo sigue siendo nuestro más fiel representante de la soberanía y del desarrollo nacional. No en balde, en él se han gestado las grandes luchas sociales que nos dotaron de los derechos de los que gozamos hoy en día.

Pero las condiciones son distintas a las vividas hace 20 años, pues tal y como lo ha señalado el titular de Sagarpa, Pepe Calzada, el campo mexicano lleva una posición de fortaleza al ser superavitario y la máquina abastecedora y exportadora de nuestro país.

De acuerdo con Calzada, en la actualidad México exporta al vecino del Norte más de mil 500 millones de pesos diarios en comida, el cual ha sido uno de los factores para que el volumen de exportaciones agroindustriales rebasara los 29 mil millones de dólares durante el año pasado.

Ello se debe a que el campo se ha tecnificado, se dota de un valor adicional a los cultivos gracias al esfuerzo conjunto de gobierno-empresas y los productores han perfeccionado su habilidad de competir en un mercado abierto.

“El bienestar de los mexicanos será prioritario en la renegociación”, ha dicho el secretario Pepe Calzada de forma tajante y clara, en lo que será el mayor reto que haya enfrentado nuestro país recientemente.
camachovargas@prodigy.net.mx

@jlcamachov