imagotipo

Perdidos / Punto de Vista / Jesús Michel Narváez

  • Jesús Michel

Principio de legalidad: la justicia es igual para todos. En los tiempos de Benito Juárez, se dice, acuñó la frase: “justicia y gracia para los amigos, justicia a secas para los enemigos”. Cierto o no que lo haya dicho, digamos que sí y apliquemos la norma en la persona de Joaquín Guzmán Loera.

Las nada afortunadas declaraciones primero del director de Procesos Internacionales de la PGR, José Manuel Merino, y después corroboradas y avaladas por la titular de la dependencia Arely Gómez, descorazonan al más fiel creyente de la justicia. Darnos a conocer que dependiendo de los recursos (amparos) que promuevan los defensores del criminal, la extradición podría durar mínimo un año y podría alargarse hasta cinco.

Se entiende que la ley es pareja en estricto sentido jurídico-constitucional. Sin embargo, no lo es. Porque quien tienen dinero, y al “Chapo” le sobra, encuentra los vericuetos de la ley, por la buena o por la mala, para hacer valer los preceptos legales. No es lo mismo un miserable que se robó un bolillo y está encarcelado por no poder pagar la fianza, que el que provee de droga a millones de consumidores y amasa fortunas incalculables como es el caso del oriundo de Badiraguato.

¿Por qué declarar lo que solo los abogados y el imputado quieren oír? No queda claro. Menos aún que la señora procuradora haya respaldado a su empleado horas después de la primera declaración. ¿Acaso hay línea sobre el particular?

Colofón: ¿se desoirán los reclamos de EU?

Twitter: @jesusmichelMx