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Perelló vs la dignidad de las mujeres

  • Angelica de la Peña Gomez

  • Perelló vs la dignidad de las mujeres
  • Angelica de la Peña Gómez

Fue lógica la reacción que las mujeres manifestamos ante la perorata machista y misógina que Marcelino Perelló lanzó desde Radio UNAM; la cancelación de su programa era inevitable pues trastocó el uso social y la normatividad de la emisora.

Enterarme que este señor no solo no se retractó de sus aberrantes comentarios, sino que ha anunciado que continuará su programa a través de internet, me ha indignado aún más.

Lo cierto es que este académico es poseedor de una alevosa confusión del significado de la dignidad humana y como macho androcéntrico que considera a las mujeres como meros objetos, nuestro sentir y pensar le importa un cacahuate.

¿Que es la dignidad humana? La Declaración Universal de los Derechos Humanos señala que todas las personas o seres humanos nacemos libres e iguales en dignidad y derechos; la diferencia derivada de la raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política, o cualquier otra índole como la edad, no puede ser considerada como motivo para la discriminación o menoscabo de la dignidad humana.

Enfatizaré la cuestión de la dignidad porque los comentarios de Perelló sobre la sexualidad de las mujeres, la ignoran del todo. Desde su óptica -lamentablemente compartida todavía por un gran porcentaje de la población masculina- a las mujeres secretamente nos gusta que nos violen, incluso se atreve a afirmar que para algunas esa es la única forma de alcanzar un orgasmo.

Confieso que no sé que me molesta más, su machismo o su ignorancia. Este señor omitió que la joven a la que hizo referencia es menor de 18 años y, por lo tanto, jurídicamente no se puede invocar consentimiento.

Desconoce que se reformaron los códigos penales para equiparar cualquier objeto al pene para considerar y tipificar una violación; además, la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia Contra la Mujer señala que la violencia contra la mujer es cualquier acción que cause daño o sufrimiento físico, sexual o sicológico.

¿Acaso no sabe que la introducción de objetos en la vagina, como un palo de escoba, es un método empleado para violar, torturar y denigrar a las mujeres?

Es más que notable que Marcelino Perelló no se documentó antes de hablar ante el micrófono de una radiodifusora. La Ley de Telecomunicaciones y Radiodifusión reconoce y protege  los derechos de las y los usuarios y las audiencias de acuerdo con la Constitución; claramente prohíbe toda discriminación motivada por el género, la edad, entre otras, que atenten contra la dignidad humana.

La manifestación libre de las ideas está acotada a no afectar la dignidad y los derechos de terceras personas; su límite es precisamente la no discriminación y deberá propiciar la igualdad entre mujeres y hombres y promover el derecho de las mujeres a una vida libre de cualquier modalidad o tipo de violencia.

Por supuesto que generó molestia que este académico hiciera caso omiso de los valores éticos que derivan del derecho internacional de los derechos humanos que dotan de igual dignidad humana a mujeres y hombres. Por supuesto que  este asunto es una llamado de atención sobre los pendientes en la materia, entre ellos, el cumplimiento irrestricto de la Ley.

Las críticas contra Perelló y la celebración por la cancelación de su programa no son actos de censura; son la exigencia de respeto a la vida y dignidad de las mujeres, niñas y adolescentes.
@angelicadelap