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Petróleo

  • Pablo Marentes

  • Pablo Marentes

Le denominación Big Business surgió en 1901 para identificar las gigantescas integraciones de dinero para inversiones industriales y el desarrollo de técnicas de producción y de transporte de materias primas que fueron apareciendo en Estados Unidos a partir de la organización de la empresa denominada United States Steel Corporation.

La denominación y la organización financiera, de administración, contabilidad y de personal que de ella derivó, hizo posible integrar en Estados Unidos diez altos hornos de fierro y acero, y otras propiedades fabriles y de transporte que sumaron la cantidad, sin precedente, de mil trecientos millones de millones de dólares. Esa fue la primera Joint Stock Company. Rockefeller luego la convertiría, para integrar muchos negocios en uno solo, en su renombrado y famosísimo Trust: una organización que bien podría denominarse con la castiza palabra Fideicomiso: bienes dados en administración a alguien a quien se le tiene confianza. Sinónimo, también, de monopolio, que la Constitución Mexicana describe certeramente en su artículo 28 como “arreglo, concentración o acaparamiento…de artículos de consumo necesario…que tenga por objeto obtener el alza de los precios; todo acuerdo, procedimiento o combinación de los productores, industriales, financieros, comerciantes o empresarios de servicios que de cualquier manera hagan, para evitar la libre concurrencia o la competencia entre sí para obligar a los consumidores a pagar precios exagerados, y, en general, todo lo que constituya una ventaja exclusiva indebida a favor de una o varias personas determinadas y con perjuicio del público en general…”.

El Trust en Estados Unidos pasó a denominarse Joint Stock Company: organización empresarial que combina procedimientos de las compañías por acciones y las sociedades mercantiles. ¿El resultado? Pago reducido de impuestos, preeminencia de modos y costumbres por sobre las disposiciones que emanan de las leyes y la facilidad con que los accionistas, a quienes no les gusta cómo se administran las cosas, pueden vender sus acciones. Así se organizaron los magnates en el big business petrolero: el monopolio internacional compuesto por las Siete Hermanas, como las denominó Enrico Mattei, el director de la Empresa General Italiana del Petróleo, quien se enfrentó a ellas y que murió al estrellarse el avión en que viajaba el 27 de octubre de 1962. El accidente aún permanece en el misterio.

El único hombre de estado que enfrentó con éxito a las Siete Hermanas fue Lázaro Cárdenas, en 1938. El informe económico presentado al grupo 7 de la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje por el maestro Jesús Silva Herzog dio como resultado la expropiación de los bienes que algunas de las Siete Hermanas tenían en México.El grupo así denominado de 1938 a 1970, lo formaban British Petroleum, Gulf Oil, Standard Oil of California, Texaco, Royal Dutch Shell, StandardOil of New Jersey y Standard Oil of New York.

Setenta y ocho años después, el secretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell, con claridad, buenas razones, fundamentadas en su ya vasta y detallada información histórica, anunció que BHP Billiton –compañía Británica-Australiana-, en sociedad con Pemex iniciará la extracción de petróleo del campo Trión, en profundidades del Golfo de México. BHP Billiton y Pemex invertirán 41 mil millones de dólares a lo largo de los próximos 35 años. Insólita asociación, acontecimiento sin precedente, en la historia de crueldades de la industria del petróleo en el mundo. Las certezas del secretario de energía, respecto al éxito del proyecto, están basadas en su cercanía con los sabios ingenieros y técnicos de Pemex y del Instituto del Petróleo.