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Petróleo, inflación y dólar / Mundo Económico / Enrique Vera

  • Enrique Vera

El petróleo ha perdido más del 70 por ciento de su valor en el último año. De igual forma, el peso mexicano ha sufrido una fuerte depreciación respecto al dólar. Por tales motivos, México está inmerso en una fuerte crisis económica y financiera. Quizá los únicos buenos datos que presenta el actual Gobierno son la bajísima inflación, que en 2015 cerró en 2.13 por ciento, y la generación de empleos, que en el mismo año totalizó en 644 mil nuevas plazas creadas.

Es evidente que la inflación no se va a salir de control en el presente año. El desplome petrolero implica una seria contracción del gasto público. A eso hay que agregarle la disminución del precio de las materias primas que importamos, además de que el Banco de México practicará una política monetaria totalmente deflacionista. En este aspecto es importante mencionar lo que dice la ANTAD (Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales) establece que el precio elevado del dólar no frenará el consumo interno, pues gran parte de lo que consumen los mexicanos es de origen nacional, y las materias primas que se importan para bienes perecederos (principal rubro de consumo) son relativamente escasas.

En cuanto al tema petrolero, es importante mencionar los siguientes puntos para comprender la dimensión de la crisis del oro negro:

Uno. Por cada dólar que cae el petróleo en su cotización, el Gobierno deja de recibir siete mil millones de pesos, según lo establece el despacho de consultoría económica GEA (Grupo de Economistas Asociados). De esta forma, con un desplome de 70 por ciento del petróleo, el lector puede imaginar el serio daño que han soportado nuestras finanzas públicas.

Dos. Los países no productores del petróleo se han visto enormemente beneficiados por la crisis del hidrocarburo. Es un hecho que están comprando un petróleo cada vez más barato, lo cual significa que están ahorrando una enorme cantidad de divisas y de recursos financieros, que pueden ser utilizados en la actual coyuntura para impulsar el consumo y para realizar grandes obras de infraestructura. Es un hecho que el desplome del petróleo es un claro subsidio que están recibiendo muchos países que ahora ofrecen a sus consumidores gasolinas y combustibles más baratos. Asimismo, la baja inflación mundial no solo obedece a la política monetaria deflacionista que se practica en muchos lugares del mundo, sino también al desplome del precio de los combustibles y alimentos  a nivel mundial.

Tres. La recuperación económica mundial sería todavía más difícil si el precio del petróleo estuviera, como hasta hace dos años, a niveles de 100 dólares por barril. Sin embargo, hay desde luego perdedores por el desplome del crudo. Países como Venezuela están resintiendo fuertemente tal caída, pues el petróleo constituye más de 80 por ciento de sus exportaciones, y ello ha provocado una reducción seria de sus reservas internacionales, una contracción de ingresos que se ha reflejado en una disminución en las obras de infraestructura, una depreciación de su moneda que sí se ha traducido en un incremento de precios (cosa que, como se dijo, no ha sucedido en nuestro país). Pero quizá lo más grave para la economía de tal país es que es netamente petrolera. De esa forma se han quedado sin las divisas necesarias para hacer todas las importaciones que necesitan, desde alimentos hasta automóviles.

Cuatro. En nuestro país el costo de extracción del petróleo es de 13 dólares por barril. Llegará un momento en que ya no sea rentable producir petróleo si los precios siguen bajando. Otra situación se da en los países árabes, cuyo costo de producción por barril es de tan solo cinco dólares. Por tal razón a pesar de la caída de los precios del petróleo, siguen produciendo grandes cantidades del hidrocarburo, pues es fuente de riqueza para tales países.

Cinco. El excesivo abaratamiento del oro negro se ha dado porque la economía mundial no puede absorber el petróleo que se produce. De esta manera debe de quedar claro que la contracción o enfriamiento de la economía mundial, debido al saneamiento de los déficits públicos, a la baja en el precio de los insumos que se producen, sobre todo en los países emergentes, el enorme desempleo que permea a casi todos los países del planeta (quizá la única excepción sea Estados Unidos) son causas de que se demande menos combustible, pues las empresas a nivel global ven que deben de recortar sus niveles de producción.

En el plano monetario es importante mencionar el alza en la tasa de interés en Estados Unidos. Es un hecho que la Reserva Federal subirá la tasa trimestralmente, pero en forma ligera, es decir en una proporción de un cuarto de punto porcentual. De esta forma se ha dado un serio drenaje de recursos financieros de todo el mundo hacia Estados Unidos. De esta forma muchos países se han quedado “secos” de dinero por los fenómenos planteados. Simplemente hay que mencionar que en 2015 se fugaron más de 700 mil millones de América Latina a suelo estadunidense.
enriquevera2004@yahoo.com.mx