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Piel gruesa

  • Mujeres en busca de sexo / Celia Gomez Ramos

Ni crean que el título de esta entrega se debe a que por alguna extraña alergia o designio, la piel se hizo torta, se llenó de ronchas…, o acaso fuimos víctimas de la luna, que nos llevó a verdaderos trastornos visuales. Nada parecido.

Ayer platicaba con un sobrino, y me comentaba que él no era de ir a table dance, porque el balance siempre resultaba negativo: Salía de ahí con mayor calentura y con menos recursos.

Me encantó su pragmatismo. Sin embargo, me dijo también, que entendía perfectamente la existencia de esos lugares, porque muchos hombres no sabían cómo acercarse a una chica, menos aún, ser escuchados, alabados, y qué decir, llegar a tener sexo.

Particularizando en él, es decir, en mi sobrino, resulta que al ser muy simpático, alivianado para entablar cualquier charla y muy sencillo, no tiene problema en conocer chicas. Así que también entiendo perfectamente que ni siquiera considere los tables como sitio de reunión.

Luego de esta larga introducción, vayamos al punto que motivó el presente texto. Él me dijo lo siguiente:Si uno quiere una mujer muy talentosa y guapa a su lado, debe estar acostumbrado a tener la piel gruesa, porque para lograrlo, tendrás que haber vivido unos 20 rechazos (sirva el número de mero ejemplo).

Y podrá parecerles tonto, pero yo no había caído en la cuenta, con esa claridad impresionante, en lo positivo que puede generar el rechazo, y el ir haciéndose de la piel gruesa. Tampoco me pongo a pensar en un hombre que vaya por el mundo lanzando flores a diestra y siniestra, y en realidad no le importe que muchas féminas no le hagan caso, pues alguna le hará.

No, me parece que la sustancia de lo que mi sobrino me dijo, al menos para mí, tiene otro sentido, pensando en cómo somos las mujeres. También, considerando esas diferencias que felizmente existen entre uno y otro sexo; y aquéllas que no necesariamente debieran existir.

Me pareció que sería fabuloso que aprendiéramos del varón eso, su capacidad para afrontar el fracaso y seguir avanzando por el mundo. Así como los emprendedores, ensayo, error, proyectos y proyectos, hasta que el resultado da positivo.

Tener una piel gruesa, nos brindaría una mayor seguridad para enfrentar la vida. No solo en nuestra relación con el sexo opuesto, sino en cualquier ámbito. Deberíamos aprender lo positivo del rechazo, la autoridad que puede otorgarnos.

Es vivir con mayor desenfado y ser seguras de nosotras mismas. Pues así como decía mi sobrino,tener a alguien talentoso y bello, implica que tu autoestima se alta, pues habrás de saber que las cualidades que tú observaste, las miran muchos más y eso, no tiene que ser negativo.

Efectivamente. Eso no necesariamente nos pone en desventaja. En realidad, nos hace dar más la batalla, dar más que la media y evita que se nos fatigue la imaginación. Para ello, obviamente, hemos primero de interesar al otro, pues de no hacerlo, no habrá nada.

En el ámbito laboral, a las mujeres nos serviría muchísimo aprender del rechazo, para seguir proponiendo y esforzándonos día a día. Existen tantas cosas que para bien podemos cambiar.

Me gusta la idea de aprender eso de los varones… Por cierto. Entiendo que por ello no funcionan tanto los tables de varones, porque las mujeres estamos más acostumbradas (fea palabra) a escuchar, que a que nos escuchen. También nos hemos limitado más, a lo largo de la historia, a reaccionar de golpe a nuestros instintos. Habríamos de repensarnos eso para los distintos ámbitos.

Aprender a escuchar, a observar, y aprender y emprender a veces, a pesar del rechazo, nos servirá, insisto. Podríamos vernos con ojos distintos entre hombres y mujeres, para recuperarnos a nosotros mismos, en dimensiones distintas, y dejar de ser víctimas de la idea que tenemos de la luna.
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