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Piet Mondrian, en busca de la perfección (II) / Ma. Esther Estrada, Corresponsal

  • María Esther Estrada

A mí me fascina la transformación de este artista, cuya evolución personal se refleja en su obra. La semana pasada le hablé de sus orígenes en los Países Bajos, su transformación durante su primera estancia en París y su temporada en Holanda. Ahí retomaré hoy su historia.

París

En 1919 regresó a París, donde redujo su paleta a los colores primarios (rojo, azul y amarillo) y a la ausencia de color (blanco, gris y negro). Para ese entonces usaba ya sólo líneas rectas, verticales y horizontales. ¡Ni soñar en líneas diagonales! Lo digo con énfasis puesto que este detalle rompió su amistad con Theo van Doesburg, co-fundador del movimiento De Stijl.
Aunque su trabajo llamaba la atención entre la vanguardia parisina, las ventas no iban a la par. A pesar de tener un estilo de vida muy sobrio, muchas veces se vio en la necesidad de completar sus ingresos, para lo cual pintaba naturalezas muertas con flores que tenían más mercado que sus obras tan innovadoras.
Eso sí, siempre se daba tiempo para salir y disfrutar de la bohemia parisina y combinar la pintura con el baile y la música, sus otras dos pasiones.

 

Me pareció muy interesante ver una maqueta de su estudio en esta época, un ejemplo del movimiento De Stijl que él había fundado durante su última estancia en Holanda: pocos muebles, pero sencillos y funcionales; sus obras adornando los muros y algunos recuadros de colores pintados en las paredes.
En 1922, para conmemorar sus 50 años de existencia, el Museo Municipal de Ámsterdam (Stedelijk Museum) organizó una exposición retrospectiva de su obra.
En 1936, la Galería Valentine de Nueva York le propuso representarlo en exclusiva en los Estados Unidos, lo que Mondrian aceptó. Valentine Dudensing, el propietario, continuaría apoyándolo el resto de su vida y organizando diversas exposiciones de su obra.

Londres

En septiembre de 1938 se mudó a Londres, huyendo del inminente inicio de la Segunda Guerra Mundial. Aunque no era judío, dos de sus pinturas se habían incluido en la exhibición de “Arte Degenerado” que Hitler organizó en 1937. Su nombre estaba, por lo tanto, en la lista negra.
Su presencia en la capital británica sirvió para impulsar un renacimiento del arte contemporáneo local. Por su lado Mondrian encontró una nueva inspiración para su trabajo, en el que el ritmo jugó un papel cada vez más importante. ¿Cómo puede influir el sentido del ritmo en una pintura? En su caso, en el uso de líneas repetitivas y en la aplicación de áreas pequeñas de color en sus cuadros.
Tuvo varias exhibiciones, entre ellas una en la galería de Peggy Guggenheim en Cork Street.

A pesar de estos éxitos Piet vivía atemorizado de una invasión nazi. El hecho de que Alemania hubiera invadido en 1940 los Países Bajos, que pretendían ser neutrales en el conflicto, atizaba su aprensión.
En el verano de 1940 consiguió una visa americana y boleto en un barco con destino a Nueva York. Los bombardeos sobre Londres iniciaron el 7 de septiembre. Una noche una bomba estalló muy cerca de su departamento. Afortunadamente las contraventanas lo protegieron de la lluvia de vidrios rotos que volaron por el impacto. Finalmente, el 21 de septiembre, desde Liverpool, inició la travesía que lo llevaría a cruzar el Océano Atlántico rumbo a los Estados Unidos a bordo del RMS Samaria, de la línea Cunard White Star.
Un detalle simpático de esta etapa de su vida fue que desde Londres le envió a su hermano Carel varias postales con dibujos salidos de la película Blanca Nieves y los siete enanos que ambos habían visto juntos en París en 1938. Sus comentarios humorísticos, comparándose a estos personajes, nos permiten conocer otro aspecto de este hombre que, por lo demás, era muy serio en su interactuar en sociedad.

Nueva York

A sus 68 años una nueva vida le esperaba en NuevaYork, a donde llegó el 3 de octubre de 1940.
Su amigo Harry Holtzman lo ayudó a instalarse en la Gran Manzana. Le consiguió un estudio en 353 East 56th Street, mismo que decoró con sencillez espartana siguiendo su teoría del neoplasticismo.
Una vez ahí Mondrian se integró en el ambiente artístico que florecía gracias a los numerosos exiliados europeos.
En 1941 se inscribió en laasociación de Artistas Abstractos Americanos y logrógran reconocimiento por parte delas más prestigiosas instituciones artísticas norteamericanas
Para la que sería su última obra(que dejó inacabada) Victoria BoogieWoogie, 1942-44, Mondrian se inspiró en el movimiento jazzístico conocido como boogiewoogie y en la vida moderna y dinámica de Nueva York. Esto lo llevó a eliminar las líneas negras y sustituirlas con otras de colores que se combinan con pequeños recuadros también de color.

El 1 de febrero de 1944 Piet Mondrian murió de neumonía, rodeado de algunos amigos fieles del mundo del arte de Nueva York. Fue enterrado con gran pompa en el cementerio Cypress Hill en Nueva York. Al servicio funerario asistieron casi 200 personas, entre ellas Marc Chagall, Marcel Duchamp, FernandLéger y Alexander Calder.
Mondrian sigue siendo fuente de inspiración
En 1930 la diseñadora de moda francesa Lola Prusac, que en ese momento trabajaba para la firma Hermès, diseñó un conjunto de bolsas y maletas inspirada por los últimos trabajos de Mondrian, usando para ello cuadrados de piel en colores rojo, azul y amarillo.
Otro famoso diseñador que se inspiró en Mondrian fue Yves Saint Laurent para su colección Mondrian, en el otoño de 1965. Sus vestidos con recuadros de colores primarios separados con bordes negros causaron furor. A tal grado que surgieron imitaciones que fueron de abrigos a botas.

¿Recuerda el programa de televisión la Familia Partridge? En uno de los episodios de 1957 pintaron un autobús escolar al “estilo Mondrian”.
Su influencia no se circunscribe a la moda. Hay incluso un lenguaje de programación que lleva su nombre, así como un edificio de departamentos en Singapur (terminado en 2011) cuyo diseño se inspiró en su obra.
¿Y en la literatura? Al protagonista de Rayuela, de Julio Cortázar, se le compara con Mondrian en varias ocasiones.
Sin duda alguna, fue uno de los grandes artistas neerlandeses del siglo XX cuya trayectoria muestra claramente la pasión que este hombre puso en conseguir lo que él consideraba la perfección en el arte.
En el Museo Municipal de la Haya (Gemeentemuseum) tienen una exhibición permanente sobre Piet Mondrian que bien vale la pena ver. Para mayor información: www.gemeentemuseum.nl

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