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Poder nacional

  • Javier Oliva Posada

Cuando la sociedad quiere. A una semana de las elecciones en Londres

Londres. Como es costumbre en nuestro país, a funcionarios, dirigentes, candidatos de todos los partidos y niveles de Gobierno, los asuntos de relevancia de nuestro tiempo, les pasan de largo. En parte, por esa histórica deformación aislacionista, pero también, como evidente muestra de desafecto al debate sustentado y con argumentos serios, respecto del futuro de sociedades y gobierno. Es el caso de las emblemáticas elecciones del pasado 5 de mayo, en varias partes del Reino Unido, además de las realizadas en la capital.

Con una gigantesca ventaja de 14 puntos (57 por ciento contra 43 por ciento), Tariq Kahn, del Partido Laborista, venció a Zac Goldsmith, del Partido Conservador, mismo del Primer Ministro David Cameron. Hijo de padres pakistaníes, un conductor de autobuses de transporte público y de una costurera, junto con sus cinco hermanos, el nuevo alcalde de Londres, es el primer musulmán en gobernar una capital de la Unión Europea. Su triunfo se da en contrasentido de las graves y peligrosas expresiones de xenofobia y racismo, tanto en Europa como en Estados Unidos. Por eso, la lección de confianza en la pluralidad, en la práctica y no en concursos retóricos como estamos acostumbrados, el electorado londinense asume que en la democracia, todos tienen cabida.

La notable confianza en las instituciones, es el otro elemento que fortalece la visión en una sociedad en donde la actividad de jóvenes y personas maduras, confluyeron, según los estudios locales, para la muy holgada victoria de Tariq Kahan. Desde el Primer Ministro, hasta el líder del Partido Laborista, Jeremy Corbyn, han debido dejar pasar algunos días, para interpretar los resultados. Por ejemplo, el día de ayer, jueves 12, el vocero de la oficina de Cameron, adelantó que ofrecerían disculpas formales a la comunidad musulmana, por haber asociado al entonces candidato Kahn, al extremismo violento islámico. Lo que se pretendía con tan deplorable táctica, era movilizar tanto el miedo al terrorismo como a los “diferentes”. Incluso líderes influyentes del Partido Conservador, a unas horas de los comicios, criticaron el planteamiento y de plano se desmarcaron de la campaña de Goldsmith.

Desde luego que los resultados en la capital del Reino Unido, tuvieron efectos inmediatos en la campaña presidencia y planteamientos de Donald Trump. “Con él, haría una excepción”, dijo el aspirante del Partido Republicano, en el caso de que Kahn quisiera ir a los Estados Unidos y él, Trump fuera el Presidente. Pero también, para la misma sociedad estadunidense, que tiene una histórica y estrecha relación con la inglesa, observa cómo la pluralidad y la efectiva tolerancia, de ninguna manera pueden ser hechas a un lado por la voluntad ignorante de un líder político. Cualquiera que sea.

La determinación de garantizar los plenos derechos a los habitantes de una ciudad difícil, compleja, dinámica y con severos desafíos, es el gran reto de Tariq Kahn. Demostrar que la sociedad al momento de acudir a las urnas para elegirlo, lo hizo con el ideal de que la convivencia en la diversidad, sea una práctica efectiva. Como lo fue la firma de aceptación de su cargo, delante de líderes de las principales religiones practicadas en Londres. Para nuestro país, es un referente muy importante de que se puede hacer con el voto y el depósito de la confianza en los gobernantes y sus equipos de servidores públicos. Rumbo al 2018, hay tiempo suficiente para evidenciar la fuerza que tiene el sufragio para un electorado que se decide a cambiar. La primera estación, es en menos de un mes (5 de junio). Viendo quiénes y cómo ganan, podremos hacer algunas inferencias basadas de lo que somos como sociedad dispuesta a la transformación.

javierolivaposada@gmail.com