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Poder Nacional

  • Javier Oliva Posada

  • Javier Oliva Posada
  • (Algunas) Lecciones aprendidas desde Estados Unidos

 

LONDRES, Inglaterra. (OEM-Informex).- Como en el caso del “Brexit” (23 de junio) y de Colombia (2 de octubre), los comicios en ese país, convocaron y con razón la atención internacional. Por supuesto, que en distinto sentido, también propiciaron que diversos actores políticos, organismos multilaterales y personalidades, se implicaran a favor o en contra de las propuestas y candidatos, dependiendo de cada uno de los casos citados. Hay un común denominador en las explicaciones de los tres resultados.

La decidida participación externa para favorecer o mejor dicho, para rechazar alguna de las opciones presentadas a decisión del electorado. En el “Brexit”, hasta el mismo presidente Obama, vino a hacer campaña a favor de la permanencia del Reino Unido. A él se sumaron, entre muchos otros integrantes de la comunidad internacional, representantes de la Organización del Tratado Atlántico Norte, del Fondo Monetario Internacional, además de jefes de Gobierno de la Unión Europea. El resultado ya lo sabemos. En el caso de Colombia, también fue así, aunque con menos presencia externa, también se implicaron a favor de la causa del “sí a los acuerdos de paz”, fueron de igual forma, derrotados.

Sin haber aprendido, desde México, se actuó con una notable irresponsabilidad, intromisión y oportunismo, respecto del proceso electoral en los Estados Unidos. Desde Margarita Zavala, hasta los funcionarios federales, pasando por López Obrador, así como empresarios y legisladores (enfundados en camisetas de apoyo a Hillary Clinton, en el mismísimo Pleno de Sesiones de la Cámara de Senadores), el tono utilizado en contra de Donald Trump –del insulto a la descalificación, no augura nada positivo en el corto plazo para México. Más aún, cuando en el 2018 sean los comicios presidenciales, no podremos rechazar con ningún argumento de “intromisión injerencista” que desde ese país, se manifiesten o nos visiten, para hacer campaña en contra de algún aspirante. Es en sentido estricto, un asunto de corresponsabilidad. Ya
veremos.

Otro aspecto no menos relevante, es la aprobación mediante referéndum, el consumo recreativo de la mariguana en los Estados de California, Nevada (con todo y la capital mundial del juego, Las Vegas) y Massachusetts. Estos casos se suman a los de los Estados de Washington, Alaska, Colorado, Oregón y la capital, sí la capital de Estados Unidos, Washington, D.C. Ni una palabra desde junio de 2015 de parte de las autoridades mexicanas, respecto de los efectos que esas decisiones democráticas traen sobre de las acciones (que no estrategia) en la lucha contra el crimen organizado y el tráfico de drogas. Según los cálculos de centros de estudios especializados, pasaron del 5 al 20 por ciento del total de la población de los Estados Unidos, que podrán producir, comercializar y consumir libremente la mariguana. Más temprano que tarde, dejando y atrás la insensibilidad de los integrantes del Congreso de la Unión, tendremos que discutir con seriedad la nueva situación y sus efectos sobre la seguridad regional y pública.

Por último, y muy importante, la acumulación sistemática de desprestigio de las encuestas. Ante cada proceso electoral, demuestran ser más parte de la propaganda que un instrumento serio de medición y de indudable utilidad científica. Además de la actitud constante de ciudadano, en Estados Unidos o en México, de responder algo que no va a hacer al momento de votar. Debemos tomar nota de estas tres lecciones. No hay pretexto para equivocarnos de nuevo.
javierolivaposada@gmail.com