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Poder Nacional

  • El discurso del 19 de febrero, Día del Ejército
  • Javier Oliva Posada

Quizá porque muchos comentaristas y opinadores están acostumbrados a que en las declaraciones y/o discursos de políticos y funcionarios siempre hay que leer entrelíneas, es que no se han tomado el tiempo, quiero suponer, para leer con detalle las palabras formales del general secretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos Zepeda. Incluso desde hace algunos años, la conmemoración de la creación del Ejército Mexicano, entonces Constitucionalista, es un foro apropiado para que el titular de la dependencia informe sobre logros y avances en los programas y actividades, que benefician al país.

Ahora no fue diferente, se dieron a conocer datos y metas alcanzadas que debiéramos analizar con detalle. Por ejemplo, la continuación en los programas de infraestructura hospitalaria militar para lograr la mejor cobertura en la atención del personal y sus familias. Esto es particularmente sensible, pues una mexicana o mexicano que escoge la carrera de las armas, hace su trabajo con satisfacción y tranquilidad cuando sabe que su familia estará respaldada y apoyada. Tal como lo subrayó el general Cienfuegos, respecto de los 139 elementos del Ejército Mexicano y Fuerza Aérea Mexicana que han muerto en esta administración en el heroico cumplimiento del deber. De eso, al menos yo, no he leído o escuchado algo al respecto de esos opinadores que sin argumentos ni datos de fondo, descalifican los trabajos realizados por las Fuerzas Armadas en general.

Otros datos relevantes, se refieren a la actividad diplomática militar. Así, por primera vez, México será sede de la Junta de Ministros y Secretarios de Defensa de las Américas. También y no menos importante, a partir de julio de este año, nuestro país tendrá la Presidencia del Consejo de Delegados, de la Junta Interamericana de Defensa con sede en Washington. Y habría que agregar, justo en un momento evidente de tensión entre México y Estados Unidos, estas acciones diplomáticas, pueden muy bien contribuir a mejorar el entendimiento entre los dos Gobiernos. De esto, tampoco he leído o escuchado una palabra. Quizá deba contratar un servicio de monitoreo para darme cuenta que las críticas y críticos por método, sí leen o estudian el tema de la contribución de las Fuerzas Armadas del país a la democracia.

La parte del discurso que en términos mediáticos más atención tuvo, fueron los pronunciamientos en torno a la situación, contenido y debate en sobre la posible Ley de Seguridad Interior. Fue explícita la postura del Secretario de la Defensa Nacional respecto de que nadie espera ni una ley a modo o para favorecer la presencia extendida y sin límite de tiempo de las Fuerzas Armadas en labores de apoyo a la seguridad pública. También en esa parte de su intervención, manifestó que la hipotética Ley de Seguridad Interior debe fortalecer al Estado mexicano, pero sobre todo, debe señalar con precisión los ámbitos de directa responsabilidad de las autoridades civiles a nivel de municipio, Estado de la República y Federación en la materia. Esto para que el destinatario final de esa ley, sea el ciudadano. Y de nuevo, nada al respecto de análisis o comentarios.

Por último, la situación legislativa de  la Ley de Seguridad Interior, que tiene como Cámara de origen a la de Diputados, sabiendo que cuando dicen sí es “quién sabe“, o un “sí pero no”, es que tiene pocas probabilidades de ser aprobada.
javierolivaposada@gmail.com