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Poder Nacional

  • Javier Oliva Posada

  • Javier Oliva Posada
  • Implicaciones del referéndum en el Reino Unido

Londres. Mejor conocido a lo largo de estos meses como el Brexit, un neologismo que reúne las palabras Britain exit o “la salida de Bretaña”, ha significado uno de los acontecimientos políticos más relevantes de los últimos años. La consulta a la ciudadanía de ese país, consiste en saber si desean o no permanecer en la Unión Europea. El referéndum fue un compromiso de campaña del primer ministro David Cameron, cuando en aquél momento, tratando de atraer a los sectores más conservadores del electorado, propuso discutir, analizar y decidir si el Reino Unido debía o no seguir siendo parte de la experiencia de la integración europea.

Al momento de que redacto esta colaboración, faltan tan solo unas horas para que se tome, sin exagerar, una decisión histórica. Las encuestas, que también padecieron un verdadero cataclismo en los comicios del 7 de mayo de 2015, cuando incluso ese día, las empresas especializadas, daban o bien, un empate técnico entre Cameron y el candidato del Partido Laborista, Edward Miliband, resultó un triunfo por mayoría absoluta del gobernante del Partido Conservador. Esas mismas encuestas han variado de dar una ventaja a la opción de abandonar la Unión Europea, de hasta 8 por ciento de ventaja. Sin embargo, en la recta final, la opción de permanecer ha avanzado. Incluso el dramático asesinato de la Parlamentaria Jo Cox (del partido laborista) ha jugado un papel muy importante para impulsar la postura de seguir en la experiencia europea.

Así, también hay otro factor que poco se ha considerado en el resultado del referéndum: el triunfo del nuevo alcalde de Londres, Sadiq Khan (también del Partido Laborista) el pasado 7 de mayo. Con su triunfo abrumador sobre sus competidores de más de 15 por ciento de ventaja, la mayor parte de ellos reacios a la migración, este hijo de inmigrantes de Pakistán, puso en evidencia el espíritu no solo europeísta sino también que el electorado londinense acepta como una realidad absoluta, el multiculturalismo.

Los principales centros de poder político, económico, educativo, industrial, cultural, financieros, e incluso líderes como Barack Obama y desde luego de Europa, han hecho abierta campaña por la permanencia del Reino Unido en la Unión Europea. Por su parte, siendo rivales, tanto Cameron como el líder de la oposición laborista, Jeremy Corbyn, han participado de forma muy intensa y decidida por la opción de la permanencia. Sin embargo, tanto los centros de poder arriba mencionados como el propio Gobierno, han intensificado una verdadera “campaña del miedo” para señalar los peligros de dejar a la Unión Europea. Lo cierto es que los conflictos que desataría un resultado favorable para abandonarla, tendría implicaciones, más que económicas y financieras, morales y sociales.

Abiertos señalamientos a problemas con las pensiones, apoyos a las universidades, desaparición de una serie de apoyos a los jóvenes y ancianos, entre otros muchos espantajos. Pero la verdadera aportación del espíritu europeísta, radica en la posibilidad de erradicar los letales nacionalismos que llevaron al viejo continente a las guerras más destructivas y sanguinarias en la historia de la humanidad. Si bien el Reino Unido no forma parte de la llamada “zona euro”, ni del Acuerdo Shengen, la migración entre países europeos, la diversidad cultural, religiosa, étnica e incluso gastronómica, ha hecho de Londres y de la enorme mayoría de las ciudades británicas, el referente de la convivencia. Problemas de segregación hay, sin duda, pero menos acusados que en otros casos como Francia o Bélgica.

Mi pronóstico, es que la opción por la permanencia, ganará hasta con un 5 por ciento.Debe triunfar el espíritu solidario y de paz. Otro asunto será analizar las consecuencias.
javierolivaposada@gmail.com