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Política de Brotes Verdes y de Pararrayos / Héctor Luna de la Vega

  • Héctor Luna de la Vega

En la crónica internacional los analistas frecuentemente hacen referencia a ciclos históricos sobre los acontecimientos y los definen en términos evolutivos, de riesgo (crisis) o como procesos, por ejemplo, la sustentabilidad ecológica, epidemias, pacificación, recuperación económica, entre otros, los cuales rebasan frecuentemente a figuras de autoridad y Gobiernos.

La Política de Brotes Verdes (Green Shoots), denominada así por el Ministro de Hacienda del Reino Unido, hacía referencia al proceso de recuperación económica de la recesión 1990-1991, a manera de una analogía sobre la siembra de tierras en la cual los primeros brotes de vegetación reflejaban un síntoma positivo de la recuperación.

El uso de esta simbología se ha utilizado frecuentemente cuando las naciones buscan salir de crisis de alta magnitud y establecer estrategias de recuperación económica, donde los retoños verdes reflejan signos tangibles, visibles y medibles del efecto positivo de las acciones emprendidas.

La expresión volvió a ser utilizada en enero de 2008 para referirse a los primero signos de recuperación económica de la crisis de ese año; en EU los medios emplearon la metáfora para describir las condiciones económicas internas, expresando Ben Bernanke, referirse con ello a datos económico-financieros positivos.

La metáfora de los Brotes Verdes es válida, sin embargo, su utilización se ha prestado a la crítica y el lenguaje político satírico. Un ejemplo de ello se dio en España 2009, donde su líder de Gobierno externó “la situación económica está teniendo algunos brotes verdes y hay que esperar que crezcan”, entrando al debate político el Partido Popular sobre una “fumada de zapatero”.

En su momento, Benjamin Franklin, cuando descubrió el fenómeno físico del Pararrayos, fue motivo de burla expresando él: “es un alambrito, se trata de un niño recién nacido atendamos su desarrollo”. Sin embargo, cuando se instrumenta un marco de Reformas, se hace alusión a ese descubrimiento con la metáfora de canalizar energías (inversiones) para el desarrollo.

Analistas económicos internacionales han pronosticado la asunción de México en el liderazgo de América Latina, gracias a la implementación de las Reformas Estructurales por estarse transformando en el motor de crecimiento del Subcontinente, dadas las expectativas de los inversionistas sobre el país, a manera de un Pararrayos sobre la crisis.

La configuración de las 11 Reformas sustantivas tiene una visión vertical, inserta en ejes transversales, potenciando su articulación y sólidos aportes, sobre cuya simetría se encuentra la implementación de un marco secundario, del cual quiero destacar el relativo al Sistema Nacional Anticorrupción, a mi juicio el de mayor importancia en este momento para el país.

El Combate a la Corrupción es nuestro Gran Pararrayos, basado en la exigencia de un actuar responsable y oportuno de los servidores públicos y las empresas, sobre el cual reine la razón de un poder político (Ejecutivo, Legislativo y Judicial), de distintos órdenes de Gobierno (Federal, Estatal y Municipal), exitosos por su transparencia, con alto sentido de responsabilidad patriótica y de rendición de cuentas hacia los mexicanos.
hectorluna@cablevision.net.mx