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Por París / Una Tras otra / Jaime Alcántara Silva

  • Jaime Alcántara

Muchas noticias, hasta el cansancio. Mucha información; desde lo más serio, hasta el morbo, con la finalidad de captar la atención de los potenciales receptores. Pena de quienes sufrieron la desgracia, solaz de comerciantes del sufrimiento humano, con tal de vender… de todo.

¿Y la colaboración entre naciones? Eso, con el fin de evitar futuras desgracias, ha sido el común denominador. No hay regateos en ello. Lo principal, lo que se lleva las noticias, empero, es la alianza entre Francia y Rusia para tratar de reducir a su mínima expresión a los autores del atentado. La afinidad no llama mucho la atención, pero sí merece algún comentario.

“Por los nuestros y por París”, rezan algunas frases, en ruso, difundidas por una agencia de noticias de aquellos lejanos lugares. Las leyendas, escritas sobre las bombas, se observan colgadas de los aviones del Kremlin. Esto se debe, esencialmente, a que hace unos días, con motivo de la tribulación francesa por los ataques de los yihadistas, los funcionarios de la administración de Putin, aceptaron que los militantes del Estado Islámico habrían colocado un artefacto explosivo en el avión civil, que cegaría la vida de 224 seres que ninguna culpa tendrían de las barbaridades de quién sabe cuántos gobernantes y extremistas que creen tener el monopolio de la razón.

El ataque se debe a que Rusia ha apoyado al régimen Sirio, en detrimento, por supuesto, de sus enemigos, que son muchos. De otra manera, tal vez los radicales estarían mejor posicionados y la historia se contaría diferente.

El Estado Islámico es una conjunción de varias nacionalidades. Lo mismo hay sirios que iraquíes o norafricanos. También ingleses, belgas, franceses; libios, tunecinos y algunas otras que no se conocen. Ellos integran el DAESH (su denominación en árabe). Lo curioso es que los odios juntan. Lo mismo a los mencionados países que a kurdos y sirios, quienes, en condiciones normales, jamás habrían conjuntado sus fuerzas para algún fin edificante.

Recordamos que la nave destruida, un Airbus A321, de la Compañía MetroJet, fue abatida el 31 de octubre pasado. No obstante que el Estado Islámico habría reivindicado el ataque, el Gobierno, encabezado por Putin, rechazaba tal posibilidad.

Así que Francia y Rusia centran sus fuerzas en Al Raqqa, lugar donde está el principal bastión de los extremistas musulmanes. Mh, y en su análisis, de un lado y de otro, quién querrá que gane en ese sufrido país del medio oriente.

Vuelvo a la pregunta que dejé en el aire hace tres colaboraciones: quién tiene la razón de entre Bashar Hafez al-Assad, mandamás de Siria, y los Yihadistas del Estado Islámico. Qué querrán hacer FranÇois Hollande o Vladimir Putin, en caso de derrotar a los extremistas sunnitas musulmanes, como se prevé.

La principal razón, lo comenté, por la que la OTAN, esencialmente, no ha querido echar del poder al príncipe heredero de Siria es porque, no obstante su radicalismo, los otros son peores. Baste saber lo que hicieron en Palmira para entender lo que harían en caso de resultar triunfadores del conflicto. Allí no solo filmaron las espeluznantes ejecuciones que dieron la vuelta al mundo. Entre ellas, la decapitación del director del yacimiento de esa histórica ciudad grecorromana, en agosto de 2015. También su nivel cultural y su desprecio por lo diferente a su manera de pensar el mundo.

Para demostrar mejor su salvajismo, detonaron explosivos que destruyeron vestigios que difícilmente se podrán reconstruir.

En fin. La lejanía, no puede hacer que nos mostremos omisos ante la tragedia de París y la de Siria, toda.

jaimealcantara2005@hotmail.com