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¿Por qué con las importaciones no baja el precio de la gasolina? / Horizonte Económico / Luis G. Álvarez Tostado Valdivia

  • Luis G Álvarez Tostado Valdivia

El lunes pasado en el marco de la ceremonia inaugural de la Conferencia de Energía Global uno de los foros más importantes del mundo en temas energéticos, desarrollado en la Ciudad de Houston, Texas, fue el escenario en donde el presidente de la República, Enrique Peña Nieto, recibió un reconocimiento por la modernización del sector energético de nuestro país, realizó la siguiente declaración “Quiero anunciar que vamos a adelantar esta apertura. A partir del primero de abril de 2016, cualquier empresa podrá importar gasolina o diésel. Lo que se reflejará en mejores precios”.

La teoría económica dice que en una economía que se abre a las importaciones, lo que conlleva es una baja en los precios, ya que el aumento de la oferta de un bien, disminuye el precio, más aún cuando el precio de dicho bien en el extranjero es menor que el del lugar al que llega.

La Secretaría de Hacienda no tardó en emitir un comunicado que señalaba “El día de ayer, el Presidente de la República anunció que a partir del primero de abril se permitirá la libre importación de gasolinas y diésel. En este sentido, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público aclara que con esta medida no se modifica ni el esquema fiscal ni el de precios máximos que aplica desde el primero de enero de 2016 a estos combustibles.

Es importante aclarar que las modificaciones a la Ley del IEPS aprobadas por el Congreso de la Unión en noviembre pasado establecen que el impuesto a los combustibles automotrices se paga en el momento de su importación o en su primera enajenación. Por lo tanto, un tercero que realice estas actividades pagará exactamente el mismo monto que el que Pemex paga actualmente.

La apertura de las importaciones está encaminada a generar lo antes posible condiciones de competencia en la venta de combustibles, en beneficio en última instancia de los consumidores.”

En otras palabras, el precio máximo se define mediante la siguiente fórmula; precio de referencia más el margen, más el IEPS, más otros conceptos. El precio de referencia es una referencia de los combustibles similares a nivel internacional, el concepto de margen incluye el costo del flete, la merma, el margen comercial, el ajuste de calidad y el costo de manejo observado en 2015, es importante remarcar dos conceptos; la merma, que no es otra cosa que un costo unitario por todas las fugas de gasolinas que se dan, y el margen comercial; que es la ganancia por la comercialización. Esta forma de estimar el precio no se modifica, ni para Pemex ni para cualquier importador, lo que hace que en el remoto caso de que alguien empiece a importar y a vender gasolina en territorio nacional, éste tendrá que ajustarse a esta fórmula lo que lo llevará a vender a un precio muy parecido al de Pemex máximo 3 por ciento abajo o 3 por ciento arriba, es decir, el mismo precio para efectos reales.

La declaración del Presidente es para quedar bien en un foro internacional en donde les interesa ese tipo de anuncios por la posibilidad de invertir en Mexico, pero nunca pensó el Presidente en beneficiar a los consumidores finales, que sería el efecto esperado en la economía

En todo caso, sí es una buena señal, pues crea incentivos para los posibles inversionistas del sector, pues al ser un nuevo mercado para los privados, hace falta infraestructura, medios de transporte, terminales almacenadoras, por lo que este anuncio puede adelantar las decisiones de las empresas para crear las condiciones necesarias que permitan en la realidad que haya importaciones de gasolina. De acuerdo con la normatividad vigente el primero de enero del 2017 sería la apertura para las importaciones, esto es lo que se adelanta pero la Reforma Energética señala el primero de enero del 2018, como la fecha de liberación de los precios de los combustibles, por lo que realmente es hasta ese año cuando se reflejará en los bolsillos de los consumidores.

Con la situación financiera que atraviesa el Gobierno federal, es imposible que se pueda liberar el precio de la gasolina antes, pues uno de los principales ingresos que financia el gasto es el impuesto a los combustibles que está integrado en la ley de ingresos en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), el Gobierno nunca adelantará la liberación del precio de la gasolina. En otras palabras, si nos va bien en el mes de enero del 2018 podría bajar la gasolina.

Ojalá que Gobierno deje de anunciar cosas que no va a cumplir y que únicamente le sirven para lucirse a nivel internacional, mientras que a nivel nacional seguimos con los precios públicos muy altos.
gerardo_tostado@yahoo.com.mx

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