imagotipo

Posibles causas del “mal humor social” prevaleciente (II)

  • Alejo Martínez

Alejo Martínez

Ahora en México estamos viviendo con impactante intensidad una amenazadora expresión de algo que ya rebasa el mal humor social, dado que además se expresa con inusitada violencia; sin embargo no deja de ser sino expresión agudizada de ese pésimo estado de ánimo. A lo largo de las últimas semanas buena parte del centro y sur del país y de nuestra economía han padecido actos de verdadera sublevación social. El detonador ha sido la feroz rebeldía de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en contra de la Reforma Educativa, con sus modificaciones a los artículo 3° y 73 Constitucionales, más 3 leyes aprobadas por una aplastante mayoría de bastante más que las dos terceras partes en las Cámaras de Senadores y Diputados.

¿Cómo es posible que ante una tan benéfica como indispensable reforma se haya desatado una oposición tan violenta e irracional? Por la sencilla razón de que las canonjías, las prebendas, las sinecuras, no pudiendo ser defendidas mediante el derecho y la razón, tienden a ser protegidas con mayor ahínco y pasión que los propios derechos, pero además tienen que ser preservadas mediante acciones que no necesariamente son legales ni razonables.

Por ello, de alguna forma resulta explicable, aunque de ninguna manera justificable, el que los grandes privilegios que la CNTE ha venido arrancando, en especial para sus acaudalados líderes —a Gobiernos que por supina lenidad, amedrentamiento, ineptitud e indolencia han venido prefiriendo claudicar a sus responsabilidades y al cumplimiento de la ley— hayan llegado hasta niveles tan exagerados y perniciosos como los que se propone ahora preservar recurriendo a la delincuencial destrucción y saqueo de bienes, al bloqueo de carreteras con la finalidad de asfixiar la economía de los estados donde ejerce predominio, sin importarles relegar al último plano la función que debiera darles esencia: la educación de calidad para la niñez y la juventud de esos desventurados Estados, donde los días de clase han sido mínimos y donde se ubican los peores niveles educativos y la mayor irresponsabilidad docente.

Es necesario dejar claro que gran parte de los maestros de los Estados atropellados por la CNTE han decidido llevar a cabo los exámenes de evaluación y han vuelto ya a impartir sus clases. Una vez liberados del yugo de hacer méritos por la vía del activismo sindical y ahora que por fin podrán ser reconocidos y premiados por sus méritos estrictamente académicos, las perspectivas de que el nivel educativo en las entidades perjudicadas mejore sustancialmente son muy esperanzadoras. Pero respecto a los “maestros” que continúan en atrabiliaria movilización, en verdad uno se ve obligado a preguntarse si ellos no serían menos perniciosos ejerciendo sus actos de barbarie y vandalismo en la calle que mal educando a nuestros niños y jóvenes en las aulas.

Pero por otro lado, no podemos desconocer que padecemos unas instancias gubernamentales que por sus antecedentes y carga de corrupción e impunidad carecen de la autoridad moral, la eficiencia y la legitimidad necesarias para imponer las muy drásticas medidas que se requieren a fin de superar la deplorable descomposición de nuestro Sistema Educativo, en especial en los estados con predominio de la torticera CNTE.

Además, nuestros Gobiernos federal y locales no solo carecen de legitimidad, también han demostrado enorme ineptitud en lo concerniente al cumplimiento de su fundamental y prioritaria responsabilidad de garantizar la paz y la seguridad públicas. En una época de impresionantes avances tecnológicos, los trascendentes servicios de inteligencia, así como la capacidad y equipamiento para controlar manifestaciones destructivas o violentas, se vieron grotescamente rebasados el pasado domingo 19 en Nochixtlán, Oaxaca, evidenciando una lastimosa ineptitud para prevenir y en última instancia para acumular pruebas fehacientes contra los asesinos que dispararon, mataron e hirieron. A pesar de esas limitaciones e ineptitudes sería gravísimo para la educación y la niñez que el Gobierno terminara otra vez dejándose vencer por la retrógrada CNTE.
amartinezv@derecho.unam.mx   @AlejoMVendrell
Nochixtlán, prueba contundente de ineptitud de nuestros servicios de inteligencia y aparatos de seguridad pública.