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Presupuesto 2016 / Marco A. Bernal

  • Marco Bernal

La formulación y aprobación del Presupuesto de Egresos de la Federación para 2016 ha tomado en cuenta la baja internacional de los precios del petróleo, el incremento en las tasas de interés y la situación económica mundial, y por tanto, la necesidad de aplicar medidas de austeridad para asegurar el mayor bienestar de las familias mexicanas, haciendo uso óptimo de los recursos que tenemos.

Con esta visión realista y a pesar de que México ha logrado mantener su estabilidad en el nivel de precios y en las tasas de interés, así como una dinámica balanceada entre sectores, con excepción del petrolero, se llegó a este presupuesto que plantea retos administrativos y de transparencia importantes que colocan a México como un país responsable y comprometido con la eficiencia operativa y la calidad del gasto.

Este año, a diferencia de los anteriores, el Ejecutivo Federal planteó una estrategia distinta para la integración del presupuesto, en donde se identificaron las necesidades de inversión, dejando a un lado la inercia de regresar a ejercicios anteriores. Con ello, se dio prioridad a aquellos proyectos que han probado ofrecer mayores beneficios sociales o mayores impactos positivos en la población.

La disminución propuesta en el gasto ha sido la más grande en los últimos trece años, sin que ello signifique que la población se verá afectada. Al contrario, el enfoque de Presupuesto basado en Resultados y el de Base Cero, contribuyen a hacer un gasto más inteligente y a caminar en la ruta de la despetrolización del gasto federal.

Los ramos con mayor participación en los recursos de los Ramos Administrativos son Educación Pública, Salud y Desarrollo Social. Los ramos que tendrán una mayor reducción en su gasto son Hacienda y Crédito Público, Economía, Comunicaciones y Transportes, y Presidencia de la República. Si bien el sector Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación tienen una disminución, el Ramo de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano presenta un crecimiento superior al 20 por ciento.

Es importante recalcar, que la disminución en el gasto no significa menores beneficios sociales, al contrario, se debe a la eliminación o fusión de programas o servicios para Gobiernos que generaban un gasto ineficiente y restaban la posibilidad de emplear esos recursos en donde fueran más provechosos.

En el caso de los ramos que recibirán más recursos es porque se implementarán programas necesarios para mejorar la prestación de esos servicios, tal es el caso del Programa Nacional de Inglés para que los niños y jóvenes del país tengan acceso al aprendizaje y dominio de un segundo idioma.

Las decisiones plasmadas en el PEF 2016 son signo de una administración pública responsable que se compromete con las causas más importantes del país y busca generar los mayores beneficios optimizando los recursos disponibles. Si bien nunca es suficiente, porque las necesidades son muchas, seguro avanzaremos en la cobertura y calidad de la mayoría de los programas y servicios.