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Presupuesto insuficiente contra problemas de obesidad

  • Daniel Ávila Ruíz

  • Daniel Ávila Ruiz

La obesidad en México como asunto público relevante se confirmó la semana pasada en diferentes espacios de opinión pública. Los señalamientos apuntan a que se trata de uno de los temas más importantes de salud para nuestro país, ya que se asocia con enfermedades crónico-degenerativas, como cardiopatías, diabetes, osteoartritis, y diferentes tipos de cánceres como el de mama, hígado, riñones, próstata, ovarios, vesícula biliar, entre otros.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que dos de cada cinco adultos en el mundo (39 por ciento) tienen sobrepeso y 13 por ciento están en situación de obesidad. No obstante, es una enfermedad que puede prevenirse, reduciendo los riesgos en la población.

En el caso de México, pese a la recomendación de la OMS, preocupa que el paquete económico 2017 contenga un recorte al presupuesto en las acciones para la prevención y control de obesidad y diabetes. Esto es aún más grave debido a que el secretario de Salud, Dr. José Narro Robles, emitió una emergencia epidemiológica por diabetes mellitus y obesidad el pasado 14 de noviembre.

En el presupuesto aprobado por la Cámara de Diputados se incluye una partida de millón y medio de pesos (a todas luces insuficiente por la dimensión del problema) para afrontar la diabetes y la obesidad; este recurso está clasificado para la Secretaría de Salud, y por tanto, llegará solo a la población adulta. Se excluye así la atención de la obesidad y sobrepeso infantil y juvenil.

Al respecto, es importante señalar que la iniciativa de Ley de Ingresos 2017 contempla la instalación de bebederos para consumo de agua potable en escuelas públicas. Este recurso provendrá de la recaudación del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS). No obstante, más que una medida clara para contrarrestar los efectos de la obesidad y sobrepeso en nuestros niños, este gasto está contemplado en el rubro de infraestructura educativa y es menor al previsto el año pasado.

La prevención contra la obesidad, sobrepeso y la diabetes, así como contrarrestar sus efectos debe ser una prioridad en las políticas públicas de salud, ya que en 2015 estos problemas afectaron a 11.5 millones de mexicanos. La relevancia de esta cifra se confirma si se toma en cuenta que, de acuerdo a la Federación Internacional de Diabetes, pueden existir casi cuatro millones adicionales sin diagnosticar. Datos de la Secretaría de Salud apuntan a que en México la obesidad afecta a siete de cada 10 adultos.

En Yucatán, entidad por la que he sido elegido senador, el sobrepeso y la obesidad afectó a 44.8 por ciento de la población mayor a 20 años en 2012, de acuerdo a datos del Consejo Nacional de Población (Conapo). Por género, las mujeres (46.2 por ciento) son más propensas que los hombres (43.3 por ciento) a estos problemas. Lamentablemente, Yucatán es la entidad federativa con mayor porcentaje de prevalencia, seguido de Baja California Sur (43.6 por ciento), Campeche (43.3 por ciento) y Tabasco (42.7 por ciento).

A los legisladores nos corresponde no solo dimensionar estos problemas, sino apoyar la búsqueda de alternativas para encarar la recién declarada pandemia de obesidad y diabetes mellitus, a fin de evitar que 100 mil mexicanos mueran cada año por estas enfermedades.

*Senador por Yucatán. Presidente de la Comisión Bicameral del Canal del Congreso, secretario del Comité del Instituto Belisario Domínguez e integrante de las comisiones de Relaciones Exteriores Asia-Pacífico, Juventud y Deporte, de Turismo, así como de Reforma Agraria.