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Prevenir para no lamentar

  • Pedro de León Mojarro

Primero fue el Nuevo Modelo Educativo del que dimos cuenta como un logro y un avance importante.

Ahora nos sorprenden gratamente con el “Nuevo Modelo Preventivo de Enfermedades Crónicas”, basado en las cuatro que tienen mayor impacto en la mortalidad, gasto de las familias y el Gobierno.

Diabetes, hipertensión arterial, cáncer de mama y próstata, son las principales enfermedades crónicas de nuestro país; desde su origen en 1943 el Instituto Mexicano del Seguro Social se creó con un enfoque curativo en el que se esperaba que llegaran los derechohabientes a atenderse.

Este año por fin llegó el enfoque preventivo, del que insistentemente hemos hablado en estas entregas, pues es evidente que es mucho más barato y salva mucho más vidas.

Según lo anunciado por el director del IMSS, Mikel Arreola, se pretende detectar a tiempo estas enfermedades para mejorar la calidad de vida de los pacientes mediante el tratamiento farmacológico adecuado y el cambio de hábitos, según el director: “en las últimas décadas nuestro estilo de vida cambió… Consumimos más productos procesados y dedicamos menos tiempo a prepararlos, generando problemas de sobrepeso y obesidad que se traducen en nuevas enfermedades que generan altos costos económicos”.

El año pasado, según datos del IMSS se invirtieron en la atención a las enfermedades crónicas más de 80 mil millones de pesos, y a la vez, proyecta la institución que de no cambiar del modelo de curación al de prevención ese monto se seguirá aumentando a más de 100 mil millones para el 2020 y 340 mil para el 2050.

El nuevo modelo, según declaran, se basa en desplegar brigadas médicas en los centros de trabajo y crear nuevos consultorios apoyados en un tablero de seguimiento que detecte a tiempo las personas que potencialmente puedan padecer alguna de las cuatro enfermedades crónicas.

El Estado piloto para este modelo será Nuevo León, con 120 mil trabajadores de 24 empresas con la que ya se firmó convenio.

Es un buen avance que va a ahorrarle muchos recursos a las familias y al Gobierno, pues está comprobado que mientras que un paciente diagnosticado a tiempo de diabetes y controlado con medicamento cuesta 100 pesos al año, otro ya sometido a diálisis y hemodiálisis implica un costo de 320 mil pesos anuales.

Bien por la idea y la decisión, pero yo preguntaría ¿Y cuándo se atenderán a los 55 millones del Seguro Popular?

Adicional a las cuatro enfermedades, está otro tema de salud pública y social no menos importante: el de los embarazos en adolescentes, en el que ocupamos el primer lugar entre los 35 países de la OCDE, junto a otros dos: corrupción y obesidad infantil. Algunos primeros lugares, aunque deshonrosos, habríamos de tener.

Según datos del INEGI, el 84 por ciento de mujeres de 15 a 19 años que acuden al IMSS se relaciona con el embarazo. Tan solo en el 2015 se registraron 400 mil nacimientos de hijos de madres entre 15 y 19 años, y más de 10 mil entre menores de 15 años.

El embarazo en adolescentes es un triste y lamentable caso, resultado de circunstancias multifactoriales: desatención de los padres, la ausencia de una buena política de planificación familiar, la deficiente de educación sexual en las escuelas, el acceso a internet sin restricción y otros.

Y si ustedes no tienen inconveniente, lectora, lector queridos, nos leemos el próximo jueves.
*Miembro de Unidos Podemos A.C. ZACATECAS

Pedro de León Mojarro

@Pdeleonm

www.pedrodeleon.mx