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PRI mexiquense con posibilidades

  • Jorge Galicia

No obstante que analistas políticos apuntan que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) pasa por uno de sus peores momentos, la dirigencia tricolor está a punto de jugar una partida importante, tal vez la que defina su futuro como partido en el poder.

La prueba de fuego será el primer domingo de junio del año próximo, ese día se elegirán tres gubernaturas, Estado de México, Coahuila y Nayarit, todas son de vital importancia para el partido tricolor al igual que para sus adversarios políticos, pero la entidad mexiquense es algo así como la joya de la corona, ya que ahí se concentra el mayor número de ciudadanos con poco más de 11 millones, cifra que representa casi el 14 por ciento de la fuerza electoral del país.

Es cierto, los partidos políticos todos encaminan sus esfuerzos a ganar las tres gubernaturas en juego, pero está claro que en este proceso nadie quiere perder el bastión de votos que significa la entidad mexiquense, que en el mapa electoral está dividido en 45 distritos locales, y el ganador se pondría en un escenario con posibilidades de impulsar al candidato que vaya en pos de la silla presidencial.

En una especie de fotografía del momento, algunas encuestas señalan que el PRI encabeza las preferencias electorales con 20.4 por ciento, con una ventaja de 6.1 por ciento sobre el PAN quien ocupa el segundo lugar, con un 14.3 por ciento. Según esos ejercicios demoscópicos, PRD se ubica en tercer lugar con 9.7 por ciento de las preferencias y Morena registra 5.1 por ciento en las intenciones.

Son datos para tomar en cuenta, pero no hay que perder de vista que estamos a casi siete meses de distancia de la jornada electoral; que las encuestas han dejado de ser un instrumento eficaz de medición en materia de preferencias políticas; que, salvo Morena, el resto de los partidos aún no definen los nombres de sus candidatos y tampoco sus estrategias en materia de alianzas o coaliciones partidistas, eso sin considerar riesgos y otros factores provocados por especulaciones, golpes bajos y fuego amigo, al interior de algunos partidos políticos, factores que tienen a algunos institutos políticos al borde de la división y desprendimiento de militantes.

Ante este panorama de incertidumbre para algunos participantes, el único partido que hasta el momento se muestra sólido es precisamente a quien las encuestas señalan como puntero en las preferencias electorales de los mexiquenses, porque tiene estructura organizativa y una base militante más o menos real, además de una pléyade de hombres y mujeres para pelear y conservar la gubernatura para sus partido.

Entonces, si los priístas mexiquenses logran procesar sin divisiones ni enconos la nominación de su candidato, es un hecho que una fórmula de unidad les daría grandes posibilidades de ganar la entidad. Los que saben dicen que en el grupo de hombres y mujeres con experiencia y trayectoria política administrativa hay tres perfiles que destacan y de alguna manera garantizan una competencia de altura, y la unidad interna, el diputado federal, Alfredo del Mazo; la secretaria de Educación estatal, Ana Lilia Herrera Anzaldo, y el procurador federal del Consumidor, Ernesto Nemer.

Factor importante, también, es la buena imagen de la que gozan en la entidad los mandatarios nacional, Enrique Peña Nieto, y estatal, Eruviel Ávila, quienes han hecho mancuerna en las tareas de Gobierno y en la entidad hay mucho que presumir en materia de obra pública y programas de desarrollo social, argumentos que sin duda se verán reflejados en el ánimo electoral de la sociedad. Hay un ambiente favorable para el PRI, así opinan los mexiquenses.
jorgelgalicia@yahoo.com.mx