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PRI triunfador / Raúl Aaron Pozos Lanz

  • Raúl Aarón Pozos

El pasado 17 de enero, la ciudadanía del Estado de Colima llevó a cabo por segunda ocasión un proceso electoral que ha resultado ser muy significativo para los colimenses en particular, pero también para los priístas en general. A raíz de la impugnación del proceso previo se llevaron a cabo nuevas elecciones para gobernador en este Estado, y en las cuales resultó ganador el candidato de nuestro Partido Revolucionario Institucional, José Ignacio Peralta Sánchez.

La elección en Colima es importante por muchas razones. Tal y como se comprobará en otras elecciones en varios estados de la República este año, el resultado de esta elección es derivado de una suma de factores, un candidato que proyectó cercanía, propuestas que reflejan el sentir ciudadano y, sin duda, los electores reconocieron que el Gobierno federal emanado del PRI está consolidando gradualmente la implementación de las reformas estructurales, que mejoran ya algunos aspectos importantes de las condiciones de vida de los mexicanos de ésta y futuras generaciones.

A pesar de que algunos resultados positivos de dichas reformas aún están por verse, es indudable que su puesta en marcha le da un nuevo sentido de dirección al país, así como la certeza de que en un futuro México estará listo para hacer frente a los retos que una economía global y altamente interdependiente le plantea. Como por ejemplo la de las telecomunicaciones y energética, ya han dado resultados, como la disminución del precio de la gasolina y la reducción de tarifas y el incremento en la competitividad y oferta de la telefonía celular. Estos son dos logros que ya pueden disfrutarlos los ciudadanos y que son el resultado de esas reformas estructurales. La elección en Colima es también un voto de apoyo a la voluntad del Partido Revolucionario Institucional de cambiar de fondo los problemas añejos que aquejan a nuestro país.

Pero el proceso electoral en Colima también habla de dos cosas que ahora resultan obvias. La primera, el excelente trabajo que realizó el Instituto Nacional Electoral para llevar a cabo un segundo proceso electoral. Los resultados han sido aceptados por todos y demuestra que la autoridad electoral en este proceso estuvo a la altura de las circunstancias.

Resulta obvio el hecho de que la ciudadanía ha ratificado su confianza en el Partido Revolucionario Institucional. Ahora ya no hay duda, el trabajo que ha hecho el Gobierno de la República y el propio de los priístas de Colima fueron las cartas de presentación para ganar el proceso electoral del pasado 17 de enero. A ello se suma, tal y como lo ha expresado José Ignacio Peralta, el trabajo de organización del partido. “Para el PRI es muy importante el triunfo en Colima porque se recalca la certeza de que el partido puede actuar y ganar si se organiza y sabe generar elección”. Si hay algo que distingue a nuestro partido, es la capacidad de organización y la claridad de objetivos con las que se conduce para gobernar en el país.

Las elecciones que se llevarán cabo en este 2016, pueden tomar de Colima varias lecciones. La primera, que el trabajo que se ha hecho a lo largo de tres años cada día cobra mayor confianza en la ciudadanía. Segunda, que la capacidad de organización del partido resulta crucial para ganar elecciones. El liderazgo y experiencia de quienes dirigen actualmente al PRI es fundamental y así ha quedado demostrado. Esta fue una elección que nos dio más de una lección. Enhorabuena para Colima.

*Senador de la República por el Estado de

Colima. Partido Revolucionario Institucional