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Prioridades de la SEP / Crispin Bello

  • Crispín Bello

El domingo 4 de octubre, el secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño Mayer, anunció cambios importantes en el equipo que le acompañará en la Secretaría de Educación Pública (SEP), ratificando una vez más que la reforma más importante es la Educativa, por tanto, el equipo que se integra, asume compromisos importantes, en la conformación desplaza a algunos y mueve en otras funciones a otros, sin que en los nuevos nombramientos destaquen especialistas en educación, que es el reclamo del magisterio desde hace años, se requieren docentes con experiencia en educación, sobre todo del nivel básico, no ayuda en mucho ver a exgobernadores en estos cargos, si realmente el objetivo es la calidad educativa. En esa conferencia también anunció los siete aspectos prioritarios que atender: Primero; que la escuela sea el centro educativo primordial, “Que la escuela no esté al servicio del sistema, sino el sistema al servicio de la escuela”, Segundo; impulsar nuevos programas de certificación de infraestructura escolar, Tercero; el desarrollo profesional docente, capacitación, mejores docentes, mejor pagados, Cuarto; revisar el modelo educativo, planes y programas, Quinto; educación inclusiva y equitativa, Sexto; vincular a la escuela con el mercado laboral y Séptima; reforma administrativa, hacerla eficaz, eficiente y transparente.
Sin duda las siete prioridades contemplan en general todos los aspectos que convergen en el sistema educativo, que si se atienden adecuadamente cumplirán su objetivo. Un nivel muy olvidado es el superior, la demanda cada día es mayor y la capacidad de las escuelas no resuelve la demanda, aunado a esto, en este nivel, no existe un control sobre docentes, planes y programas, por ejemplo la problemática que se presenta con estudiantes de medicina del IPN, o de la UNAM, en donde las materias las toman en su mayoría en hospitales, con reconocidos especialistas, que sin embargo no tienen formación docente, pueden ser excelentes en su especialidad, más no saben cómo impartir cátedra, estos mismos estudiantes de medicina al hacer el internado son explotados en los hospitales del sector público, realizando en muchos casos las funciones propias de los médicos titulares, quienes como en el caso del Hospital Villada de Cuautitlán, realizan jornadas de más de cuarenta horas continuas en algo que llaman “guardias”, en donde muchas veces por el exceso de trabajo o el abuso de los médicos responsables, los estudiantes no pueden tomar sus alimentos, mucho menos tomar sus descansos, so pena de ser maltratados, injuriados o amenazados por los médicos que los tienen bajo su cargo, violentando con esto sus derechos humanos más elementales, y si bien terminan esta etapa profesional, en el servicio social los médicos cada día está más expuestos a la delincuencia, sobre todo en zonas en donde el narcotráfico los secuestra para que atiendan a sus heridos, por lo que urge revisar en el nivel superior y dar plenas garantías a estos futuros profesionistas, de los cuales depende nuestra salud. Hoy la máxima prioridad es la educación, revisar todo el sistema, en todos sus niveles es una obligación, no solo atender si un docente falta a sus labores y la amenaza con el descuento, la reforma debe ir más allá.