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Profesión Escritora

  • Profesión escritora: Andrea Balanzario

  • Herta Müller, mi patria era una semilla de manzana

Pocas escritoras son tan mal leídas como Herta Müller; dije “mal leídas” porque las lectoras desconocen la disponibilidad de sus libros en México. Su obra consta de novela, ensayo y poesía, ha sido traducida a más de veinte lenguas. Nació en Nitchidorf, Banat, un lugar germano hablante de la región de Timisoara, en Rumania, en 1953. Su familia pertenece a la minoría rumana de los llamados suabos del Danubio. El tema recurrente y principal de la obra de Müller es la destrucción sistemática del individuo bajo la dictadura de Ceausescu.

La Academia Sueca le concedió el Premio Nobel de Literatura en 2009, porque “con la concentración de la poesía y la objetividad de la prosa dibuja los paisajes del desamparo”. Su obra está disponible en librerías mexicanas, el sello es Siruela; por cierto, acaba de llegar…

Lo último de Müller

Herta Müller relata, Mi patria era una semilla de manzana, en una lúcida conversación con Angelika Klammer, la historia de su vida desde su infancia en Rumania hasta la actualidad. “Me siento, una vez más, como si me estuviera viendo desde fuera”. Así comenzaba Herta Müller su discurso tras la concesión del Premio Nobel. En una interesante conversación con Angelika Klammer habla de su trayectoria, desde su infancia en un pequeño pueblo rural del Bánato suabo hasta convertirse en la escritora mundialmente famosa que recibió en Estocolmo el premio literario más importante.

Adolescencia y juventud

En Mi patria era una semilla de manzana, la autora reflexiona sobre su adolescencia y juventud en la ciudad rumana de Timisoara y el despertar de la conciencia política, sus primeros contactos con la literatura, los conflictos con el régimen comunista y la construcción de un camino propio a través de la escritura; también detalla por primera vez lo que la llevó a escribir y aquello que ha determinado su obra. Por otra parte, su descripción de la llegada a un nuevo país introduce una mirada distinta sobre la Alemania de los años ochenta y noventa, así como sobre la sociedad en que vivimos hoy.

La bestia del corazón

Novelas, ensayo y poesía tienen el mismo sello, Siruela, en esta narración un grupo de cuatro amigos que se resisten a ser anulados por el sistema, ven en el suicidio de Lola, una joven estudiante del sur de Rumanía que intenta escapar de la pobreza durante el régimen de Ceausescu, una razón para continuar resistiéndose. Porque La bestia del corazón nos habla de la resistencia que se ha de tener para que no destruyan nuestra individualidad. Y habla también de la corrupción y la asimilación social, de la violación de las normas, del hastío del mundo, de ser “un error para nosotros mismos”. Herta Müller nos describe en esta sobrecogedora novela, llena de poesía, una sociedad que excava su propia tumba a través de la supresión y de las privaciones materiales: “Si nos mantenemos en silencio, nos odiamos a nosotros mismos. Si hablamos, nos volvemos ridículos”.

Todo lo que tengo lo llevo conmigo

Rumania, finales de la II Guerra Mundial; de las conversaciones con su compatriota y amigo el poeta Oskar Pastior (1927-2006) y con otros supervivientes, Herta Müller reunió el material con el que después escribió esta gran novela. Así, basándose en la historia profundamente individual de un hombre joven, consigue narrar un capítulo todavía casi desconocido de la historia europea y visualizarlo en imágenes inolvidables. La autora ha logrado plasmar la persecución sufrida por los alemanes rumanos en tiempos de Stalin centrándose en la historia de un solo individuo.

La piel del zorro

Nos ofrece un desgarrador fresco de una ciudad rumana durante las postrimerías de la era
de Ceausescu. La trama de la novela sigue una línea discontinua a través de múltiples escenarios desnudos –apartamentos, fábricas, bares, hospitales, cuarteles– y
personajes amenazados –una maestra, un soldado, la amante de un agente de la Securitate–, todos marcados por el fracaso y la sospecha. Pero el verdadero protagonista de La piel del zorro es el hipnótico lenguaje con el que se organizan las distintas escenas, un prodigioso miniaturismo verbal que disloca y subvierte una realidad sórdida, cruel, primaria, donde
el círculo vicioso de la desesperanza se recrea en la obsesiva contemplación de lo ínfimo y lo abyecto.

En tierras bajas

El presente volumen reúne quince relatos –localizados en su mayoría en un mundo rural inclemente, cerrado y opresivo– que nos hacen recorrer, tras la mirada viviseccionadora de una niña, escenas cotidianas en la vida de una pequeña comunidad de ascendencia suaba. El núcleo familiar, la muerte, los juegos infantiles, el sexo, la iglesia y la escuela, el baile, los animales y el huerto se van plasmando con una engañosa ingenuidad que convierte la realidad en brutal pesadilla. Por encima de la anécdota la naturaleza se impone, incluso en las breves escenas de la vida urbana, en cada una de las páginas del libro, destilando una intensa calidad poética con la fuerza de sus imágenes casi oníricas. Lee a Herta Müller, sus libros están en la librería que te queda más cercana a casa, trabajo o paseo, vale la pena conocer su obra.