imagotipo

Profesión escritora

Itzel Guevara del Angel, de cuento en cuento

El primer título publicado por la escritora veracruzana es una colección de 14 instantáneas maternales. Leer “Santas madrecitas” (Tierra Adentro, 2008) es acercarse a las diversas formas que la maternidad adquiere en nuestro contexto, unas veces angelical y otras no tanto. Itzel Guevara del Angel tiene el don de apresar al vuelo, cual mariposas o luciérnagas, momentos vitales tan sutiles como inadvertidos, cuando menos para mí. Su narrativa, además de ser muy sugerente en ideas, es rica en imágenes porque Itzel maneja con soltura un amplio inventario de detalles descriptivos. Guevara del Angel continúa su labor creativa, próximamente llegará a México su nuevo trabajo narrativo titulado “A qué le temen los niños”, publicado con el sello Paroxismo-Tunnel Books en el vecino país norteño. Tiene inéditos todavía “Domingo de summer time” y “Morderse las uñas”, espero que sea por poco tiempo más.

Conocer aunque sea una parte del proceso creativo es volver accesible la transformación de la realidad en literatura.

soc-itzelguevara

-A.B.: Itzel ¿Cómo imaginas un cuento?

IGA: Todo el tiempo estoy observando la realidad que me rodea. Soy voyerista de toda la vida. Amo caminar y mirar a la gente. Si veo una ventana con las cortinas abiertas, me asomo. Así, solo asomándote, puedes acceder a la vida de una persona o de una familia. Soy una observadora obsesiva, me interesa ver cómo viven las personas. Si veo una pareja en plena discusión me fijo cómo se comporta ella, qué hace él. Quién llora y quién se resiste. Me interesa saber qué pasa después y si no lo sé… lo imagino y lo escribo.

-¿Escribes como una disciplina o esperas la inspiración?

No es una disciplina, pero cuando escribo ya tengo la idea muy clara. Después de “Santas madrecitas” empecé a recordar, si quieres de forma inconsciente, diferentes momentos y etapas de mi infancia. Quería relatos anclados en mi experiencia autobiográfica pero que dieran un brinco a la ficción ellos solitos. La infancia es una etapa complicada, difícil. Empecé a escribir y la voz narrativa era de una niña. Escribí otro cuento y era la misma voz la que se expresaba; seguí escribiendo a qué le temen los niños, por carecer de opinión o control sobre sus vidas. No entiendes bien en esos años por qué sufres o por qué no encajas Esta etapa del proceso de escritura puede ser desgastante y desconcertante porque son temas que duelen y no tienes todavía las armas para expresarte, pero seguí con la escritura por dos años y medio. De repente me di cuenta que tenía dos libros, eso no me gustó nada porque pensé que era un solo libro… la literatura puede llevarte por su propio camino.

-¿Eres una escritora diurna, vespertina o nocturna?

Escribo en las mañanas. Soy más productiva en las primeras horas del día. Trabajo en una biblioteca escolar en Xalapa. Asimismo, doy clases de lunes a jueves. Me gusta escribir en vacaciones como las de Semana Santa, las de diciembre y las residencias de creación literaria. Acabo de estar en una en El Paso, Texas. Pasé tres meses en Bogotá totalmente dedicada a la escritura.

-¿Cómo consigues editorial para publicar, dónde las buscas?

No solo te desgarras cuando trabajas tus ideas al escribir. Temas que duelen porque te desnudas cuando estás escribiendo el texto. Al enviar tu trabajo a las editoriales recibes críticas que pueden parecerte injustas o incomprensibles sobre tu escritura. En ocasiones, lo que escribes no se ajusta a sus líneas editoriales. Siento como un privilegio la oportunidad de ser leída, de establecer vínculos afectivos y emocionales con quienes leen mi trabajo. Agradezco ser oída a través de mis libros, es como un acto de magia. En el caso de “A qué le temen los niños”, vi una convocatoria en internet, envié los cuentos y les gustaron, pronto tendremos en México los libros impresos.

¡Gracias Itzel!