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Profesión escritora

  • Profesión escritora: Andrea Balanzario

Después de siete años de su primera publicación en 1999, acaba de salir de prensas esta colección de seis ensayos, ahora editada por la Universidad Autónoma Metropolitana. En la portada tiene seis siluetas oscuras sobre un fondo azul, con olas de diversos tonos; en cada sombra están los nombres de Pita Amor, Inés Arredondo, Rosario Castellanos, Amparo Dávila, Guadalupe Dueñas y Elena Garro. Son las seis niñas elegidas por Beatriz Espejo. Todas, las siete, son de lectura indispensable.
SABER UN POCO MÁS…

Conocer a cada una de las escritoras contextualiza la lectura de sus obras. Es lo que pensó Beatriz al planear este libro a caballo entre ensayo y novela, porque el estilo de la dra. Espejo tiene la cortesía de no usar términos oscuros o conceptos inaccesibles, al contrario, los seis capítulos son de feliz lectura, por ser tan amenos y por revelar claves fundamentales de la literatura mexicana (así, sin el adjetivo estéril “femenina”) del pasado reciente cuya influencia y aportaciones son incuestionables, si —como a mí— leemos escritoras contemporáneas. Estas siete autoras, incluida la misma Beatriz, abrieron las primeras brechas, hoy autopistas sin cuotas de ninguna especie para tantas poetas, narradoras e investigadoras mexicanas, tan competentes y bien preparadas.
PITA AMOR, DIVA

Intratable. Así la imagino después de leer el capítulo dedicado a quien nació poeta, Pita Amor. Arrebatada por su belleza —habría posado muy contenta para Spencer Tunick— además de su sorprendente capacidad para versificar. Pita Amor fue una figura tan polémica como inolvidable, casi 30 títulos contienen su obra poética y narrativa, pero su vida fue un torbellino incontrolable que terminó por opacar sus deslumbrantes intentos poéticos por encontrar el sentido último de vivir.
GUADALUPE DUEÑAS,
FANTASÍA

Beatriz Espejo escribe sobre “Historia de Mariquita”, uno de los mejores cuentos de la tapatía Guadalupe Dueñas. Esta es una narración con un pie en la fantasía y otro en la realidad; parece la más pura ficción pero fue un hecho real. La hermana mayor, 15 hijos, nació prematura y murió a los pocos días, el padre no quiso separarse de ella y la metió en un frasco de cristal, hasta que, por una oportuna mudanza, la enterraron en el jardín. La pluma de espejo dota la obra de Guadalupe Dueñas de una dimensión entre humana y fantástica, la exacta mixtura de
su obra.
ELENA GARRO, REALIDAD

Otra gran escritora opacada por el titánico choque, por cierto frontal, entre Garro y, el exmarido, Octavio Paz. De ella se recuerdan los ires y venires —crueles y directo a la yugular— de descalificaciones, ofensas y ataques. O, el final de su vida entre el amoniaco de la orina de sus gatos, unos parisinos, otros de Cuernavaca y su figura adelgazada por el fin inminente. No obstante una vida dominada por el escándalo y el exilio, Beatriz Espejo rescata una niña —feliz y traviesa— en el cuerpo, maltratado por la vida, de esta gran escritora.
ROSARIO CASTELLANOS,
BRILLANTEZ

Indispensable como lectura universitaria, la vida de la escritora chiapaneca también es una niña ahogada en una gota de agua. Conozco un primo de ella, el magnífico veterinario, Rodolfo Rovelo, apoya con sus recuerdos familiares el contexto vital de Rosario Castellanos, dictado el día que nació mujer, en un mundo que privilegia desde el nacimiento al varón, al portador de genitales masculinos, aún sobre el valor natural que debería tener la otra mitad del género humano.
AMPARO DÁVILA, MALDAD

Beatriz Espejo hace notar el contraste entre las maneras suaves de la escritora —la única superviviente de las seis, hoy de 88 años, recién homenajeada— y la temática de su obra: “Me inquieta el enorme contraste de su dulzura y sus maneras amables con esas historias suyas, cargadas de malicia técnica y de maldad humana, donde la vuelta de tuerca funciona con irreprochable eficacia y las personas caen sin remedio al barranco de la desdicha”.
INÉS ARREDONDO, PASIÓN

Otra escritora cuya vida estuvo signada por la adversidad. Una obra limitada de indudable calidad literaria es el legado de quien profundizó en el alma humana. Textos breves como su vida pero con una vocación espeleística, ya que gustaba de descender a las cavernas y precipicios de la soledad, el dolor y la muerte. No obstante, la lectura del capítulo dedicado a su vida es de una gran calidez y empatía por parte de Beatriz Espejo, justifica la lectura, en clave compasiva de las pasiones y pérdidas de la gran escritora Inés Arredondo.
COMPRA SEIS NIÑAS

Antes de que se agote esta nueva y muy cuidada edición. Este libro, como son todos los buenos libros, te llevará a conocer mejor seis niñas ahogadas en una gota de agua.