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Profesión Escritora

  • Profesión escritora: Andrea Balanzario

  • Andrea Balazario
  • Sara Sefchovich y las mujeres que escriben

La afortunada serie de conferencias Grandes Maestros de la Difusión Cultural de la UNAM, tiene en la red cuatro videos con la participación de esta gran investigadora sobre las escritoras, cientos de mujeres que escriben, desde Hipatia de Alejandría hasta Svetlana Aleksiévich. En cada uno, además de presentar el amplio catálogo de sus lecturas, trata el qué, para qué, por qué escriben las mujeres y, en la cuarta sesión, cómo son leídas las obras escritas por mujeres.

Qué escriben las mujeres

Sefchovich, doctora en sociología, inicia su magistral análisis al señalar temas recurrentes en la obra escrita por mujeres, con base en cuarenta años de lecturas y, literalmente, un impresionante corpus, más su acuciosa reflexión sobre el ejercicio literario del 53 por ciento de la población humana. Comienza con una pregunta: ¿Sobre qué escribimos las mujeres? Es cierto, son temas “femeninos”, infancia, juventud, matrimonio, amor y pareja, hogar y maternidad, envidia, ganas, miedo, angustia, desengaño, soledad y muerte, estas son las inquietudes de las mujeres que escribían en el siglo XIX y gran parte del XX, tal vez la primera mitad, porque en los últimos cincuenta años, las escritoras, poetas, ensayistas y cronistas asumieron retos inherentes al desarrollo de su género al pasar del ámbito privado de la casa a la apertura de lo público, en la escritura de las mujeres es evidente una base temática no solo en las autoras mexicanas, sino en la escritura, ocupación que pasó de ser un divertimento secreto hasta elegirlo como profesión para ganarse la vida, algunas más continúan ejerciendo la escritura en el poco tiempo que les queda luego de pasar el día completo en el trabajo y cumplir, asimismo, con las labores domésticas adjudicadas a la mujer, aun así, escribimos, publicamos y tratamos los temas que queremos, como queremos y porque…queremos. No hay límites hoy para escribir sobre el placer, la culpa, la domesticidad o la autonomía.

PARA QUÉ

Más que el ‘cómo’ escriben las mujeres, Sara Sefchovich abunda sobre los infinitos ‘para qué’ escriben la autoras. Entre la infinita variedad de razones, una es recurrente: escriben para retar al orden patriarcal. La loca del desván, que no estaba tan loca, decide por fin cuestionar los mandatos que la retienen en los espacios domésticos y roles asignados solo por nacer mujer. Otras más escriben para intentar explicarse el mundo y la vida, para elegir matrimonio o profesión, maternidad o éxito profesional, amor o soledad, escriben, asimismo, para soportar los días aburridos o para celebrar fugaces alegrías. Escriben para transformarse y, a su vez, invitar al crecimiento personal a través de experiencias vitales compartidas. Los ‘para qué’ escribo, son tan abundantes y diversos, como cada mujer que elige reflexionar sobre su vida y buscar su publicación.

CÓMO SON LEÍDAS

Cómo han sido leídas y cómo son —hoy— leídas las escritoras es el tema tratado en el cuarto video, en él Sefchovich se refiere a un fenómeno realmente reciente, lo explica mejor; durante mucho tiempo, la crítica reprobó esta escritura por ser de bajas calorías, ligera, doméstica, sin complejidades interesantes, en fin, prescindible. ¿Se requieren más descalificaciones? No, es suficiente. Pero la investigadora, con la capacidad analítica que la caracteriza, compara dos novelas, seleccionó dos fragmentos muy parecidos, uno escrito por ella, extraído de su novela, La señora de los sueños. El otro texto es del autor noruego Karl Ove Knausgård, correspondiente a su autobiografía en seis tomos, titulada Mi lucha. Ambos son descripciones de labores domésticas, la primera es criticada como femenina y la otra es la “revelación editorial europea”, la crítica la califica como un “proyecto literario sin igual”. El noruego consiguió aprobación mundial porque “Naturalmente, esto no es una novela sino la purga de mi corazón”
¿qué es entonces lo que escribimos, no solo las mujeres, sino también los autores? El mundo de la vida privada es superficial y prescindible si es escrito por una autora, pero espléndido portento narrativo si es publicada por un nombre masculino. Como diría un escritor mexicano citado por Sefchovich, la devaluación de la literatura escrita por mujeres es un “sesgo inconsciente”, descalificar sistemáticamente la escritura de las mujeres, es ‘natural’. ¿Por qué? Hay muchos porqués, tantos como críticos y lectores bien encaramados en la nave del patriarcado.

PERSONAJAS

Esta palabra, personajas, destaca a lo largo de los cuatro videos, el interesante neologismo de esta autora investigadora para designarlas, no habla de personajes, sino de personajas, el “neutro masculino” no es suficientemente amplio para abarcar a las protagonistas y personajas de novelas y relatos escritos por mujeres. Más que buscar una modificación lingüística, Sefchovich insiste en la exigencia de adaptar los modelos de estudio a una manifestación cultural con requisitos inseparables de sus propósitos. Personajas pensadas para representar al género o para exponer el malestar de la mujer por la morosa reacción masculina ante el imperativo de cambiar códigos y roles culturales. Personajas frustradas, impacientes, airadas o, pasivas, anuladas, o que abdican de sus vidas para dedicarse a cuidar y servir, no vayan a alterar las buenas conciencias…de los personajes. No dejes de ves estos videos, es como asistir a esta clase magistral pero desde tu casa. Excelente…