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El profesionalismo médico Dr. Jonathan Escobar

  • Salud: Dr. Jonatan Escobar

El profesionalismo es un concepto moderno, el cual engloba a grandes rasgos la ética, honestidad y altruismo que engloba el servicio de una profesión determinada, en la medicina el profesionalismo es un concepto sólido que últimamente ha ganado mucha popularidad entre la jerga médica, ya que el caso de los médicos es un caso particular.

Es bien sabido que el ejercicio de la medicina con el paso de los años y con el avance de la ciencia y de la tecnología ha registrado avances colosales, actualmente es posible realizar procedimientos complejos y sofisticados mismos que parecieran haber salido de libros de ciencia ficción como lo son el trasplante de rostros provenientes de cadáveres, las cirugías llevadas a cabo a fetos dentro de los úteros la determinación de genes que predisponen a ciertas enfermedades, la cura de enfermedades que en el pasado fueron devastadoras y amenazaban con terminar con la humanidad como la peste bubónica, el análisis y la interpretación biológica de las alucinaciones visuales y auditivas que en el pasado se atribuían a entes sobrenaturales y divinidades, los trasplantes cardiacos, las operaciones a regiones cerebrales específicas, cirugías asistidas por robots cirujanos entre otras maravillas que resultan asombrosas y casi milagrosas, sin embargo como consecuencia, tal éxito tan rotundo e indiscutible ha hecho de algunos médicos personas déspotas que se dirigen a sus  subordinados y en ocasiones a sus pacientes con hostilidad y miseria. Es por todos conocido que el ambiente hospitalario es en ocasiones cruel e inhumano, por supuesto no pretendo generalizar y de hecho la medicina, hospitales y personal de salud que en ellos laboran son indispensables para la sociedad, aun así afirmare que el ambiente hospitalario puede llegar a ser sumamente hostil, dada la humildad que se disipo entre las eminencias médicas suelen proceder en contra de sus subordinados con un estilo pseudo-miltarizado obsoleto en el cual en general el médico en formación sufre de abusos laborales y de horas de trabajo excesivas e inhumanas con la finalidad de concretar su formación profesional, como consecuencia los pacientes en ocasiones llegan a ser atendidos por médicos en formación que no han comido, ni dormido y por lo tanto su grado de concentración evidentemente se verá afectado. Sin embargo el profesionalismo médico no solo se ve afectado por el propio proceder de algunos médicos, en la actualidad el ejercicio médico es un tema delicado en el cual cualquier falla en el proceder del médico es sumamente condenada por la sociedad, se nos ha dicho desde la temprana formación del médico que nosotros no podemos fallar, que en cualquier otra profesión cabe el error o el descuido, menos en el ejercicio de la medicina, si se falla procede de forma inmediata la condena social y penal, de tal suerte que en ocasiones el médico procede a ejercer con cierto temor, generándose lo que ahora se conoce coloquialmente como “medicina defensiva”, en la cual el médico ve entorpecida su labor por el miedo casi paranoide de cometer un error y por ende ser demandado, un ejemplo de lo anterior es el siguiente: supongamos que un individuo presenta un dolor abdominal sugerente de una enfermedad que requiere de un procedimiento quirúrgico para resolverse, pero supongamos que la probabilidad de que la resolución sea quirúrgica es del 75 por ciento, es decir, existe un 25 por ciento de que la resolución no amerite un procedimiento quirúrgico, ¿qué sucede entonces?, dado ese 25 por ciento de incertidumbre el cirujano no procederá a operar, pospondrá el momento quirúrgico a estudios de imagen y laboratoriales que aclaren ese 25 por ciento de duda, pues existe la posibilidad de que se realice una operación innecesaria y por ende las consecuencias legales, no es una cuestión fácil de discernir y pareciera que lo anteriormente expuesto sería lo ideal, es decir, “que se posponga la cirugía”. Sin embargo supongamos que el paciente en cuestión lleva mucho tiempo con el dolor, que sufre dicha condición, que incluso le incapacita para trabajar y vivir la vida, entonces seguramente el paciente en cuestión optará por que se le opere, jugando con las probabilidades a su favor, pues el 75 por ciento de probabilidad apoya la resolución quirúrgica, pero el médico no procederá hasta estar seguro en el caso anterior, entonces el enfermo tendrá que esperar a una serie de estudios tardados, engorrosos y en ocasiones invasivos para obtener una respuesta.

El caso anterior invita al lector a reflexionar, pues de los anteriores existen infinidad de ejemplos en los cuales la “medicina defensiva” entorpece el proceder del médico, continuaré hablando más del profesionalismo médico la siguiente semana, les envió un cordial
saludo.