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¿Cómo dijo?

  • Cómo dijo: Ricardo Espinosa

– Anda por ahí el “runrún”

Tilín, tilín, tilán… lindas campanitas de cristal que alegran mis horas de dolor…

… es un pedacito de la letra de “Campanitas de Cristal”, una linda canción del “jibarito” Rafael Hernández. Aquí damos por entendido y cualquiera lo entiende así, que “tilín y tilán” son la onomatopeya de unas campanitas de cristal que el Jibarito creó en su fértil imaginación.

La onomatopeya es un vocablo que imita o recrea el sonido de una cosa o de una acción. Así como el “tilín” de estas campanitas está el “tic tac” del reloj aunque ya casi no quedan relojes que hagan así, porque ahora su mecanismo es eléctrico. De todas maneras cuando nos dicen que hay un “tic tac” todavía pensamos en un reloj.

De la misma manera el “clic” que antes se refería probablemente al apretar del gatillo de una arma o al pulsar por ejemplo el apagador de la luz, ahora es más probable que lo relacionemos con el clic de la computadora que es una pulsación que le damos a un botón del ratón para “ordenarle” una acción determinada.

Una ametralladora hace “rat at at at at” y una campana un poco más grande que las del Jibarito quizá suene “tan tan” o si es aún mayor probablemente sonará “talán talán”. Esa es su onomatopeya, es decir, así es como describimos con letras su sonido.

La palabra onomatopeya viene del griego “onoma” que significa sonido o palabra y “poeio” que en griego quiere decir crear, o sea que la onomatopeya es la creación de una palabra a partir de un sonido, aunque a veces lo hacemos con mucha imaginación, porque decir por ejemplo que un tambor suena “rataplán rataplán”, pues es algo muy aventurado y aunque el sonido de la palabra nos parezca muy lejano al del tambor real, de todas maneras lo identificamos.

Y si seguimos con los sonidos producidos por instrumentos musicales, pues estaremos de acuerdo en que la trompeta suena “tarará tarará” (o tal vez suene “tararí tararí”) mientras que la corneta quizá se escuche como “tururú tururú” y los platillos participen lanzando al viento su “chin chin”.

Un sonido continuo y ronco se describe onomatopéyicamente como “runrún” y hasta puede llegar a convertirse en un sustantivo sinónimo de rumor (“anda por ahí el runrún de que te vas a casar ¿es cierto?”).

La onomatopeya siempre será una forma aproximada de describir un sonido y eso nos lo demuestra cuando nos damos cuenta que  el gallo canta en diferentes idiomas: bueno, no es precisamente que el animalito sea políglota, sino que en distintos idiomas la percepción de su canto es muy diferente. En español es “quiquiriquí”, pero en Holanda por ejemplo es “kuquele quuuuu”, en Alemania dicen que ellos oyen “cocodí cocodá” mientras que los árabes juran que el sonido es “coucoucoucou”, en Francia “cocorico”, igual que en Portugal y casi lo mismo que en Rusia donde se despiertan cada mañana con el primer “couquericou” de un gallo.

En Indonesia es “cucuruyuk” y en Estados Unidos describen el canto gallero como “cock a doodle doo” y de ahí sale el apodo de “cock” que le aplican al animalito y también a “otras cosas” que tienen cierto parecido con un gallito.

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PREGUNTA DEL PÚBLICO: Ricardo Moreno Valencia: En su columna de hoy dice usted que los nombres de los días y los meses “Deben” escribirse con minúscula, a menos -claro- que vayan al principio de párrafo o después de un punto y seguido ¿cuál es su fuente?

RESPUESTA. En cualquier libro de gramática elemental dice que los días de la semana y los nombres de los meses deben escribirse con minúscula inicial. Sin embargo, la Real Academia Española, en su Manual de Ortografía lo da solo como una recomendación: se recomienda escribir con minúscula inicial los nombres de los días de la semana, los meses y las estaciones del año.

AHORA PREGUNTO: “Por una mujer ladina perdí la tranquilidad…” así dice una vieja canción ranchera. ¿Podría decir usted un sinónimo de mujer ladina?

a.- Mujer traicionera

b.- Mujer liviana

c.- Mujer soberbia

d.- Mujer astuta

RESPUESTA d.- Una mujer ladina es una mujer astuta, sagaz, taimada.

Caso crítico para terminar: nuestro cartero ya no viene, está enfermo. Padece carteroesclerosis ¿Cómo dijo? Hasta la próxima.