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Próxima crisis: Pensiones / Paradigma Económico / Jorge Sánchez Tello

  • Jorge Sánchez Tello

Uno de los objetivos centrales que persigue un sistema de pensiones desde el punto de vista de la política pública es el de otorgar a los adultos mayores un beneficio económico que les garantice un nivel de consumo y bienestar personal cuando concluyen su carrera laboral.

Los sistemas de pensiones de las diferentes instancias de Gobierno no están suficientemente capitalizados para atender las necesidades futuras de los pensionistas, un tema que, dijo, no es particular de México sino que afecta a varios países del mundo. En 2013 se identificaron 105 regímenes públicos pensionarios en el país, de los cuales 74 fueron de beneficio definido y 31 correspondieron a contribución definida.

Los regímenes pensionarios con mayor carga financiera por concepto de obligaciones pensionarias, al 31 de diciembre de 2013, son: el costo fiscal de las obligaciones de beneficio definido de los trabajadores afiliados al ISSSTE, para el cual se estima que entre 2014 y 2050 el Gobierno federal deberá cubrir el 70.0 por ciento de dichas obligaciones, y que para 2040 ascenderá a 231 mil 308.3 millones de pesos, 51.7 por ciento del total esperado para ese año (447 mil 087.2 millones de pesos); los regímenes pensionarios de las entidades paraestatales, que para el 2040 costarán 66 mil 603.4 millones de pesos, 14.9 por ciento del total, gasto que se atribuye al régimen pensionario de Pemex que aún no ha sido reformado, ya que en el caso de la CFE, la reforma a su régimen pensionario estableció que sus pasivos se extingan en el año 2080; los regímenes pensionarios de las universidades públicas estatales que en 2040 ascenderán a 17 mil 275.4 millones de pesos, equivalentes a 3.9 por ciento del total, y los regímenes de las entidades en proceso de liquidación serán de 13 mil 363.1 millones de pesos, 3.0 por ciento del total.

Por otra parte, en las pensiones de trabajadores del sector privado, que cotizan en las Afores con el actual nivel de aportación a las cuentas individuales de los trabajadores (que aportan 6.5 por ciento de su salario) las personas no se van a poder retirar dignamente.

Para tener un retiro digno, de acuerdo a datos publicados en un estudio de la Fundef si la persona empieza a ahorrar a los 25 años necesita ahorrar el 14 por ciento de su salario para alcanzar una tasa de reemplazo del 60 por ciento. A los 30 años necesitaría ahorrar el 19 por ciento de su salario que sumando al 6.5 por ciento obligatorio le permitirá alcanzar la tasa de reemplazo del 60 por ciento.

Una propuesta de política pública es incorporar la subcuenta de vivienda al esquema para que al momento de jubilarse se destine a la pensión, las personas que tienen 20 años pueden llegar a alcanzar sin problema, al momento de retirarse, una tasa de reemplazo del 60 por ciento.

El problema no es solo para el régimen privado (Afores) si no también se corre el riesgo de enfrentar un choque en sus finanzas públicas porque los sistemas públicos no han enfrentado la transformación que necesitan, si no toma medidas para hacer viable el sistema de pensiones público. El país necesita 12.78 billones de pesos para garantizar los pagos de las pensiones hacia 2050 porque la población de adultos mayores actualmente representa 6 por ciento del total, pero en el 2050 esta proporción será de 16 por ciento

El esquema de las Afores es un estupendo mecanismo que se debe de adoptar para los otros sistemas públicos de pensiones. Si bien, es un sistema que puede ser mejorado como se ha planteado en la Fundef para tener un mejor retiro, sigue siendo la mejor forma de tener una pensión viable para el sistema de pensiones. Es la gran reforma que falta a nuestro país, la transformación del sistema público de pensiones.
*Economista e investigador asociado de la Fundef

www.fundef.org.mx

www.jorgesancheztello.com

Twitter: @jorgeteilus