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Pulverización de los derechos humanos

  • Betty Zanolli

  • Betty Zanolli Fabila

El pasado viernes, el Departamento de Estado de Estados Unidos rindió en Washington, vía internet el Informe Mundial sobre Prácticas en Derechos Humanos (DH) 2016, cuyo balance para México no podría haber sido distinto: altamente preocupante.

Baste leer el resumen ejecutivo sobre nuestro país: “Los problemas más importantes relacionados con los derechos humanos incluyeron la participación de la policía y militares en abusos graves, tales como homicidios fuera de la ley, tortura y desapariciones. La impunidad y corrupción en el sistema de justicia y aplicación de la ley continúan siendo problemas graves. Grupos de delincuencia organizada asesinaron, secuestraron, extorsionaron e intimidaron a ciudadanos, migrantes, periodistas y defensores de derechos humanos.

Los siguientes problemas adicionales persistieron: pésimas condiciones carcelarias, arrestos y detenciones arbitrarias, intimidación y violencia contra defensores de derechos humanos y periodistas, violencia contra migrantes, violencia contra mujeres, violencia doméstica, abuso de personas con discapacidades, amenazas y violencia contra algunos miembros de la población indígena, amenazas contra lesbianas, gays, bisexuales, transgénero e intersexuales (LGBTI), trata de personas y trabajo infantil, incluyendo trabajo forzoso de niños. La impunidad  de los abusos contra derechos humanos sigue siendo un problema en todo el país con tasas extremadamente bajas de persecución para todas las modalidades de delitos.

Alarmante disparo de la crisis e impunidad que corrobora Amnistía Internacional y una de las peores del hemisferio occidental y del mundo entero, interconectada con la que sufre Centroamérica y Venezuela y que se agudizará al ser nuestro país espacio de contención de la desbordada migración. Por su parte, la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los DH repudió las conclusiones de la investigación realizada por la Procuraduría General de la República (PGR) sobre las irregularidades en el caso Ayotzinapa, a las que calificó de “faltas leves”, administrativas, por lo que no consideró, pese a las múltiples y documentadas violaciones de DH, sobre todo debido proceso y derecho a la verdad-iniciar investigación penal alguna.

Ante tal panorama, el Gobierno federal ahora simplemente “reafirmó su compromiso” y “tomó nota” a través de las secretarías de Gobernación, SRE y PGR. Obvio: no hay justificación, la realidad nos ha rebasado. Somos indefendibles frente a la reprobación civil y oficial, extranjera e interna, porque la condena unánime confirma, por enésima vez, la tragedia de la que es víctima la Nación mexicana desde el momento en que nuestro país es líder a nivel mundial en corrupción, impunidad y delincuencia.

En tanto, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) ha denunciado que el Estado mexicano incumple con los 33 tratados internacionales vigentes en materia de DH, pues tan solo la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), carece de mecanismos para darles seguimiento y garantizar su cumplimiento. Nada sorprendente. ¿Qué se ha hecho de las 400 denuncias promovidas por la ASF contra funcionarios que han dañado al erario, como los gobernadores de Veracruz, Jalisco, Michoacán, Chiapas, Tabasco, Chihuahua y Sonora, entre otros, que han malversado cientos de miles de millones de pesos del presupuesto destinado a educación, salud, infraestructura y seguridad pública? ¿Y el famoso Sistema Nacional Anticorrupción?

Solo falta que el Congreso apruebe la nueva ley de seguridad interior para que la crisis humanitaria termine de colapsarse, pulverizados los DH y confrontada la sociedad mexicana, violentada al extremo y con niveles de resistencia y tolerancia próximos al límite.
bettyzanolli@hotmail.com  @BettyZanolli