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Punto de Referencia

  • Daniel Aceves Villagrán

  • Daniel Acéves V.
  • “El imperio de la impunidad”

La detención de los dirigentes de la sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), representa un golpe a la disidencia magisterial que el Estado desarticula en aras de acabar con la impunidad, la corrupción y la ilegalidad al interior de esa organización; a Rubén Núñez y Francisco Villalobos, secretario general y secretario de organización, respectivamente, pertenecientes a la sección XXII de la CNTE y a quienes la Procuraduría General de la República (PGR) acusa por presunta operación de recursos de procedencia ilícita cercanos a los 24 millones de pesos, mediante suscribir convenios con empresas que les proporcionaron comisiones especiales por productos y servicios entre 2013 y 2015, a otra veintena de integrantes también se les investiga por este mismo hecho. En respuesta, miembros de la coordinadora amenazan con marchas y bloqueos para liberar a sus líderes. Es necesario resaltar que detrás de esta acción el Gobierno federal pretende finiquitar los resabios de un modelo sindical y corporativo que resulta disfuncional a los tiempos actuales. Durante décadas, el magisterio tuvo privilegios, concesiones y prerrogativas que en su momento fueron alicientes para su desempeño, olvidando por completo la esencia del sindicalismo: el bienestar de sus miembros y no su explotación. Fundada en Chiapas en diciembre de 1979 como alternativa al control que ejercía el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), la CNTE abanderó un discurso de izquierda contra la privatización y el neoliberalismo, se movilizó con marchas, plantones, huelgas y acciones de presión para lograr prebendas, expandió su área de influencia en los Estados de Oaxaca, con la sección 22; Guerrero, con la Ceteg; Michoacán, con la sección 18 y en la Ciudad de México, con la sección 9, hasta alcanzar su único bastión político en mayo de 1992: la posesión del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), gracias a la descentralización de los servicios educativos; siendo requisito para laborar estar sindicalizado en la sección 22, las plazas y vacantes se manejaron en forma discrecional, los cambios de códigos, la herencia de los puestos a miembros de la familia, el cobro por prestaciones, jubilaciones con los mejores sueldos, contratación de servicios a precios elevados con comisiones al comité sindical pagados por las cuotas sindicales y varios “derechos”, derivaron en la más pura corrupción; fue tal el poder acumulado por la CNTE que en el 2006 confrontó al gobernador del Estado en alianza con organizaciones sociales agrupadas en la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), los resultados conocidos por todos afectaron a la industria turística que tardó años en recuperarse, ello no mermó el poder de la Coordinadora, negoció con el actual gobernador y continuó dominando la administración educativa, hasta que en el 2015, el Ejecutivo Estatal con apoyo del Federal desaparecieron al IEEPO para dar paso a un nuevo organismo con el fin de fortalecer la rectoría del sector con nuevas autoridades, en vano la sección 22 intentó recuperar su feudo, boicoteando las evaluaciones a docentes, ya no tuvo el respaldo de antaño. A partir de entonces inicia la debacle de la Coordinadora y el fin al imperio de la impunidad.
danielacevesv@yahoo.com.mx