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Punto de Vista

  • Jesús Michel

Parecería machachona la postura. No la mía, la de los congresistas del PRD. O probablemente desde el 21 de septiembre, cuando se celebró el Día Mundial del Alzheimer, decidieron ser ejemplos de lo que la degradante enfermedad hace.

Es tal su olvido, que “exigen” sí, exigen, “aclarar la desaparición de los 43 normalistas”, pero omiten poner sobre la mesa de la investigación las comparecencias de Ángel Aguirre Rivero, de su fiscal Iñaki Blanco, de sus “compañeros de partido” que avalaron la candidatura de José Luis Abarca. Menos aun quieren recordar a Felipe Flores Velázquez, quien ejercía el mando policíaco en el municipio de Iguala y quien se mantiene prófugo.

Desde las oposiciones, sobre todo de las llamadas izquierdas, se hacen los disparos de obuses y misiles en contra del Gobierno federal que, desde la perspectiva jurídica, no tiene vela en el entierro en los hechos ocurridos entre la noche del 26 y las siguientes horas del 27 de septiembre de 2014. Después de la reunión sostenida ayer entre el presidente Peña Nieto y los padres de los 43, más sus representantes, más los expertos independientes, uno supondría que las oposiciones estarían en condiciones de emitir una opinión razonada. No ocurrió así. Por el contario, insistieron en su “fiscalía internacional”, porque no confían en las autoridades mexicanas.

Y quizá tengan razón cuando la Procuraduría General de la República no ha citado a declarar al exgobernador y al exfiscal lo hizo comparecer pero, junto con su exjefe, anda como el escocés: campante.

¿Será que los perredistas, parte de los panistas y algunos de la chiquillada se quedaron en el 21 de septiembre?