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Punto de vista

  • Jesús Michel

Jesus Michelle Narváez

¿Le dará rumbo…?

Era de esperarse. La ratificación de Alfredo Castillo al frente de la CONADE sorprendió a los que ignoran que cuando el guerrero pierde una batalla se le entregan nuevas tropas y se deposita la confianza. Castillo, lo dice el presidente Peña sí sabe de deportes y lo respalda para que vuelva al campo de batalla y venza.

Ahora, aquellos que defenestraron al dirigente deportivo –en algunos casos había razón- y que pretendieron quedarse con las Federaciones deportivas como prenda personal, seguramente están nerviosos. Deberían estarlo. No sé de deportes. Sin embargo, lo ocurrido en Río de Janeiro no puede calificarse de “fracaso total”. Es verdad: no se alcanzó el número de medallas obtenidas en Londres. Un logro: cuando menos una veintena de atletas quedaron entre los mejores de su especialidad. Debe analizarse si eso es un avance, aunque las preseas no llegaran.

La exigencia de oros, platas y bronces se colocó por encima de la participación frente a los mejores del mundo. Y si algunos de los mexicanos y mexicanas se ubicaron entre lo mejor de lo mejor, debe aplaudirse.

Ahora bien, resulta del todo cierto que en México no se ha diseñado un plan nacional del deporte a largo plazo. Siempre se piensa en el hoy y no en el mañana. Errores garrafales se cometen cuando despiden a entrenadores que sí saben, solamente porque no comulgan con los directivos deportivos o a la inversa. Si alguien tiene la oportunidad de limpiar las federaciones, de poner orden administrativo y planear algo más allá del 2018, es Castillo. Lo de la novia viajera y uniformada, hay que archivarlo y recordarlo si la escena se repite.