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Punto de vista

  • Jesús Michel

Jesús Michel Narváez

Declaración en ceros…

 

Hasta el máximo. Esa fue la decisión de la Secretaría de Hacienda o del secretario Videgaray desde su lecho de recuperación. Sí, a partir del jueves los precios de los combustibles: gasolinas y diésel se venderán al tope fijado por los legisladores, que establecieron una banda mínima-máxima para el presente año.

Hace dos meses se dieron los primeros gasolinazas del año. Agosto le siguió en la espiral alcista. Y septiembre, el mes del informe y de la Patria, no se quiso quedar atrás. De tal suerte que en un clásico sabadazo –como aquél que impuso Adolfo Ruiz Cortines para la paridad del peso frente al dólar y lo llevó de 8.55 a 12.50-, los consumidores de Magna y diésel sabrán que ambos hidrocarburos llegarán a su máximo en cinco días.

Se entiende que el Gobierno esté urgido de recursos. Se comprende que ni puede detener la marcha de programas sociales. Se colige que la burocracia no puede dejar de cobrar sus salarios y los aguinaldos y bonos de fin de año. ¿Por qué anuncia el eufemísticamente llamado ajuste a cuatro días del informe del presidente Peña Nieto?

Decía hace un par de días en este mismo espacio, que el imaginario colectivo tiene otra percepción, muy distinta, a la del Gobierno cuya campaña por el informe es difundir lasa buenas noticias, aunque no se hayan visto en su momento.