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Punto de vista

  • Jesús Michel

Jesús Michel Narváez

 

Bajo la mesa, nada…

 

Tardía, sí, pero de resultar mostrará quién es quién en las negociaciones entre el Gobierno federal y la dirigencia de la CNTE. Hasta ahora, los disidentes tuvieron mejor comunicación hacia el exterior. Sus quejas, sus denuncias, sus exigencias encontraron eco mientras los discursos, que no conferencias de prensa de los funcionarios de Gobernación,  merecieron el archivo periodístico.

Después de meses en los que la CNTE acusó y acosó al Gobierno federal de incumplir sus compromisos y cuando la SCJN determinó que los acuerdos de Gobernación con la disidencia son ilegales, finalmente alguien tuvo la idea: abramos las puertas de las negociaciones a la sociedad, que se entere del comportamiento de los maestros, de sus demandas y de cómo manipulan la información.

Tardía, insisto, pero es una decisión que reúne los reclamos: saber la verdad de qué es lo que se habla en las llamadas mesas de negociación y de las cuales los disidentes extraen lo que conviene y con sus declaraciones, aunque se haya pactado el silencio, colocan al Gobierno como el ogro del cuento.

Si las reuniones se transmiten por televisión, con el costo económico que fuere, se invita a representantes de los sectores sociales, empresarial, padres de familia, autoridades etcétera, los mortales de a pie tendremos oportunidad de saber quién miente. Aunque ya lo sepamos, no es lo mismo imaginar que corroborar.

¡Se acabaron los arreglos en lo oscurito y bajo la mesa! Excelente. Ahora a mostrar la verdad del conflicto, antes del recrudecimiento de acciones violentas.