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Punto de vista

  • Jesús Michel

Jesús Michel Narváez

¿Cómo se digiere..?

 

Me cuesta trabajo digerir las palabras del presidente Peña, pronunciadas frente a Donald Trump: “El pueblo de México se había sentido agraviado por comentarios que se habían formulado, pero yo estaba seguro que su interés genuino es por construir una relación que nos lleve a darle a nuestras sociedades condiciones de mayor bienestar”.

Me cuesta trabajo porque Trump no es el Presidente de Estados Unidos y se le dio trato de Jefe de Estado. Se le recibió en el Hangar presidencial. Se le permitió aterrizar en avión privado en el aeropuerto, en donde solamente hay naves comerciales y oficiales. Se le trasladó en helicóptero hasta Los Pinos. Se le permitió declarar que sí habló con Peña Nieto del “muro” aunque no se definió quién lo pagaría. ¿Acaso ya llegó a la Casa Blanca? Mostró tener problemas óticos, porque nunca escuchó que de allende la frontera norte llegan a México millones de dólares y de armas que sirven para apoyar a los criminales y narcotraficantes. Tampoco prestó atención a la necesidad de trabajar, ambas naciones no un Presidente y un candidato, de común acuerdo.

Tiene razón Hillary cuando dice: “Trump no puede compensar con una horas allí (en México) los insultos que ha dirigido durante el último año a ese país. No puedes construir una coalición insultando a nuestros amigos o actuando como un tiro al aire”.

En la reunión con medios, Peña dijo: “Podemos no estar de acuerdo en diversos temas, pero su presencia aquí señor Trump, muestra que tenemos una coincidencia fundamental: nuestros respectivos países son muy importantes el uno para el otro”.

Me cuesta trabajo digerirlo.