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Punto de vista

  • Jesús Michel

Jesús Michel Narváez

 

Nueva agenda…

 

Finalmente surgió la nota: crear, diseñar la nueva agenda de prioridades para el país. Es el cambio de paradigmas. Hay herramientas: las reformas estructurales. Falta el empujón que lleve al país por el sendero del éxito. Al terminar el diálogo con 300 jóvenes de entre los cuales una docena realizó preguntas –algunas muy a modo, perdón por no ignorar el hecho-, el presidente Peña Nieto, en el nuevo formato de hablar de su IV Informe de Gobierno, demandó de los jóvenes mantener su espíritu crítico, porque será la palanca que determine las prioridades que México necesita para ser -lo que de suyo debe ser- una nación más fuerte.

Bajo el lema de que las cosas buenas no se cuentan pero cuentan y mucho, Enrique Peña Nieto enterró de manera definitiva, por lo menos en su mandato, el Día del Presidente. Dejó el oropel de otros tiempos para tratar de interactuar con jóvenes que por momentos se mostraban atemorizados. Y escuchó, hay que reconocerlo. Si bien desde la óptica de los “irritados” se esperaban preguntas más severas y respuestas más contundentes, hubo dos que se estaban a flor de piel: el trato con Trump y el plagio de su tesis profesional. De la primera, reiteró lo ya conocido: México no pagará ningún muro. Lo invitó para hacerle sentir lo importante que es el país. Lo encaró, repitió el vocablo, y le señaló la necesidad, si llega a la Casa Blanca, de trabajar por el bienestar de ambas naciones. Y de la tesis. La escribí, dijo, a máquina y a mano. No había computadoras.

Y la cereza del pastel: la nueva agenda de prioridades nacionales: Un concepto novedoso y osado. Hay que desmenuzar el tema.