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Punto de vista

  • Jesús Michel

Dos papas calientes…

Mañana es el Día del Maestro. Y también del máistro. Del apostolado educativo al chantaje político. Los profesionales del magisterio cumplen su misión; los otros, la propia: dejar a millones de niños y adolescentes en el abandono y condenarlos a no tener futuro. Solo pasado. Junto a los “protestantes por todo”, que representan una papa caliente surge otra hirviente: los radicales del IPN que se niegan a entregar las instalaciones de 9 escuelas.

Dos papas ardientes, diríamos, para el secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño, quien ratificó su rotundo NO al diálogo con quienes no cumplen la palabra empeñada y obligan a otros miles de jóvenes a no terminar su semestre y quizá su año escolar.

Manos ajenas y políticas se encuentran detrás de los radicales, se afirma. Pocos se atreven a mencionar corrientes. Juan Gabriel Corchado, quien durante años fuera dirigente sindical del SNTE en el IPN, revela: son personas de Morena, de Andrés Manuel López Obrador. Otros se niegan a reconocer lo evidente: el ataque frontal en contra de Nuño. Quizá por ser considerado un precandidato presidencial.

El lunes será el día en el que el funcionario federal estará a prueba. Manifestaciones “tumultuarias” anuncia el casi tocayo de apellido de don Aurelio: Núñez, el oaxaqueño líder de la sección 22. A ellas, a las marchas, se unirían los radicales del IPN. También los del SME. Y por supuesto, los representantes de los padres de los 43.

Un coctel molotov, al que solamente falta que alguien le prenda fuego a la mecha. Dos papas calientes a punto de quemarse.

Twitter: @jesusmichelmx