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Punto de vista

  • Jesús Michel

Jesús Michel Narváez

 

Perdió el oro

 

Río de Janeiro dejó sin futuro, por lo menos ahora, a Alfredo Castillo Cervantes. Su comportamiento durante la XXXI Olimpiada obligó a su jefe a ratificarlo al frente de la Conade, cuando había un espacio en un área en la que es experto. Tómelo o déjelo, pero la versión circula en medios políticos y de alguna manera tiene sentido. El presidente del organismo cúpula del deporte nacional seguirá luchando contra la corrupción, cierta o falsa, en la que viven las federaciones.

¿A dónde iba Don Alfredo?

Imagíneselo: es experto en seguridad y ciencias penales. Vea su currículum académico: licenciatura en Derecho por la Universidad Autónoma Metropolitana con especialidad en Ciencias Penales y Criminológicas; estudió otras dos licenciaturas: una en Ciencias Políticas y Administración Pública en la Universidad Iberoamericana y la otra en Economía Financiera en la Escuela Bancaria y Comercial.

Su trabajo en el sector público: en la PGR, fue asesor de Rafael Macedo de la Concha cuando era titular. Fungió como subprocurador de Control Regional, Procedimientos Penales y Amparo. Director de Planeación Estratégica de la Agencia Federal de Investigación (AFI) y director de Concertación, Modernización y Profesionalización y director de Servicios de Seguridad Privada en la Secretaría de Seguridad Pública. Fue subprocurador regional de Cuautitlán Izcalli. Procurador del Estado de México, y recién iniciado el actual Gobierno, fue designado en la Subprocuraduría de Control Regional, Procedimientos Penales y Amparo de la PGR.

¿Ya encontró el cargo que perdió? Es fácil.