imagotipo

Punto de vista

  • Jesús Michel

Jesús Michel Narváez

 

600 mil pesos…

 

“En Morena no mentimos, no engañamos”, reza el slogan del partido propiedad de Manuel López Obrador. Sin embargo, con la presentación de su 3de3 quedó evidenciado que es falso de toda falsedad. De acuerdo con lo que han dicho sus adversarios y hasta sus amigos, el tabasqueño mintió y el IMCO así lo dio a la publicidad. Ahora se presenta un caso que podría o no ser de corrupción: el del director jurídico de la Cuauhtémoc –con licencia temporal- Pedro Pablo de Antuñano, al que “sorprendieron” en un retén de la policía capitalina con “600 mil pesos en efectivo”.

Y aunque fue remitido al juez, éste lo dejó en libertad con las reservas del caso. Podría, insisto, tratarse de corrupción o no. Si es un dinero proveniente de “donaciones”, habría que saber quién las otorgó. Porque si es como el dinero que recibe López Obrador y que muestra los sobres en los que se lo envían sus simpatizantes, estamos entrando en un verdadero conflicto.

Las donaciones están permitidas por el Código Fiscal, siempre y cuando el donante informe en su declaración de impuestos su acción y presente un recibo o factura timbrada por el SAT, que avale la donación. Hasta el momento ni el señor López ni el señor Antuñano han presentado los recibos.

Por lo tanto, la duda prevalece y lo menos ilógico es pensar que en el caso del director jurídico hay opacidad absoluta. Dice que estaba en un día de descanso y viajaba en su auto particular. Dice que el dinero es producto de donaciones. No dice quiénes son los generosos.

¿Hay forma de rastrear dinero en efectivo que no se declara salvo cuando la policía lo encuentra?